Zapatos para mis manos
by Marcos Xalabarder
“Mamá, quiero unos zapatos para mis manos”, decía la niña a la madre cuando iban de paseo.
“Pero hija, si ya tienes unos y no estamos para gastos !”, contestaba la mujer alarmada.
“No. Yo quiero unos para mis manos, para saltar de alegría y caer siempre sobre mis zapatos”.
“Tú lo que necesitas es aprender a dar volteretas, niña”, le contestó la mamá regañándola. “Y no andar cabeza abajo”.
“Papá, papá, quiero unos zapatos para mis manos”, le dijo la niña a su padre cuando llegó a casa.
“Mi vida”, le respondió el hombre tomándola entre sus brazos. “Comprendo que quieras caer siempre sobre tus zapatos, pero dejar de tener manos !”
“Casi prefiero que andes descalza y vayas alternando pies con manos”.
“Abuelo, abuelo, quiero unos zapatos para mis manos”, le confesó la niña a su abuelito.
“Claro, bonita, toma los míos”
“Pero abuelo, tus zapatos son muy grandes y se me caerán al suelo”
“¡Mejor! Así los zapatos volverán al suelo y tus preciosas manos al cielo”.
- Líneas de la mano Había recorrido todos los médicos en busca de arreglo. Algunos...
- Manos en el agua Sumergió las manos en el río y la corriente se...
- El reencuentro Por fin, después de mucho tiempo, la familia se reencontraba....
- El desván Cuando niña jugaba a esconderse en el desván que había...