Libertad de expresión
by Marcos Xalabarder
Me he dado cuenta de que aquí puedo explicar lo que me de la gana ! Que bién. Divina libertad. Qué grande es Internet. Desde aquí puedo comunicar lo que quiera, y tengo tantas oportunidades de ser escuchado como cualquier otro. Y puedo conocer a gente que piense como yo, navegar por otras frecuencias. Me parece un medio ideal para experimentar y me lo tengo que tomar en serio. Me gustaría conocer a mucha gente. ¡Hola, estoy aquí !, les diría. En fin, sea lo que dios quiera.
El la sección ‘Algunos conceptos’ hablo de dos modelos de escritores a los que aspiro: el escritor-espejo y el escritor-empático. Trato de ser bueno en los dos, pero un reciente bloqueo creativo (no puedo escribir con fluidez) me ha hecho cuestionarme cosas y preguntarme qué me afecta, qué no hago bien. Mucho de ello tiene que ver con el ego, que se hace presente para robar el protagonismo. Mi ego me dice que se espera algo de mí y que no se cuestione mi talento, pero sobre todo que no me lo cuestione yo mismo. Y yo pregunto, si de pronto dejara de escribir, si abandonara este proyecto porque siento que no tengo talento para llevarlo a cabo, ¿qué pasaría? En primer lugar que lo que yo deseo no tiene nada que ver con el talento. Deseo comunicarme con los demás, navegar en sus aguas, invitarles a las mías. No quiero crear un mercadillo de compra y venta, sino relaciones, puentes entre las personas. Luego, ¿qué más da si lo hago con mejor o peor talento? Lo que importa es el deseo, que mueve montañas. El verdadero talento reside en mirar limpiamente las cosas, tal y como se muestran. El talento sin amor es un perro que muerde un palo. En cambio, el amor no necesita tener talento, porque es mucho más que eso.
Yo se lo confieso, yo deseo amar, por encima de todas las cosas. Soy un amador nato. Y sé que es difícil y que incluso puede sonar raro, fetichista en el extremo, pero ¿qué gano ocultándolo? Yo con casi todos los cuentos que he escrito hasta ahora me he mojado. Amaba las palabras que me mandaban. Casi todos los escribí en un foro de internet en el que participaba, o a gente que podía conocer un poco. Era muy fácil tener empatía con ellos, porque además de las palabras tenía mucha información. También me dan mucha información los textos cortos de presentación, o de saludo. Al hacerlo totalmente abierto con esta página, el cambio fue brusco. De pronto estaba ante remitentes que no conocía de nada y empecé a pensar que no podría sentir empatía. Buf ! Empezamos bien ! Así que iba retrasando el momento de escribir… y tenía cuentos colgados. Estaba asustado ! Entonces me he puesto delante del miedo y lo he examinado, y mediante este escrito lo estoy purgando.
Quiero recordarme aquí que el objeto de este trabajo no es complacer a mi ego, que quizá nos sea útil para algo, sino compartir. Quiero compartir mi corazón con el del otro, básicamente. Y escribir es mi forma de danzar. También que no puedo hacerlo bajo presión, y que si escribo, escribo, y si no escribo no escribo. Punto !
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