La estalactita
by Marcos Xalabarder
A primera vista nunca se sabe si una estalactita crece o decrece, gotea o absorbe, empieza o termina. Pero lo cierto es que una estalactita tan solo se traslada. Lenta, serena, segura. Su naturaleza parece la roca, pero por el contrario es el agua, que arrastra consigo pequeñas dosis de minerales de una superficie a otra, y allí los deposita, cuidadosamente, delicadamente. Una estalactita crece o decrece en condiciones muy duras, duras para los hombres que viven en sus cuevas, pero no para ella. Porque lo que una estalactita sabe sobre sí misma es que no permanece, a pesar de las apariencias, sino que está hecha para fluir en el vacío.
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