Sesión en La Papa (11/04/2010)

17 de Abril de 2010 | 3:54 pm § 0


En el principio fue la palabra

Transportaba en sus letras una melodía. Un sonido inherente, el eco de un significado que quedó atrás en el tiempo…. en el tiempo de la oscuridad, donde flotar, caer, rodar sin tocar suelo, era parte del misterio….

Ecos que aparecian y desaparecian, como el ?????

como la duda en el momento álgido y frío de su existecia

Qué ha de ser… esta noche… que ya acaba………

Y la mañana se presenta con sus palabras ya teñidas de nuevos sonidos.

El camino de pronto es ancho y largo el objetivo de estos pasos que recién se dan en el nuevo paisaje.

De la negra espesura apenas quedan, dolores de huesos que dieron con su largo en el duro suelo. Algo dejaron en lo hondo de la tierra, algo que ya tiembla, lentamente, en busca de la superficie.

Ya brota, mira qué timida, esta línea. Que no crece hacia arriba, sino que de izquierda a derecha, de arriba abajo, en perfecta contradicción con su naturaleza creativa, va tendiendo su tallo en busca de la luz

Luz – Y la palabra, aunque negra, lleva toda la semilla del árbol en que se ha de levantar.

Luz que siendo negra, brilla

Qué ligera es la memoria, que cuando pesa, pesa,

y cuando una brisa la toma entre los dedos la eleva y la suelta, qué rapido se desvanece dando paso….

“Y bien”, dice el texto según se prolonga su vida todavía una línea, “Este es mi reino, siempre nuevo, siempre infinito. De mí depende que tome la forma de un laberinto, de un alto muro, de una cascada

Todo lo transporta la palabra

Si el muro se levanta, con cada coma -fuerte cemento que entre las frases se cuela para sujetarla- si se alza amenazante ladrillo a ladrillo, bloqueando mi paso, mi texto valiente, yo abriré rendijas, donde lo que era ANTES sea AHORA, donde lo que era OSCURO sea CLARO y brillante.

Porque este muro quizá no lo salte, quizá se vuelva tan ambicioso que amenace con el vértigo arrojarme. Pero entonces, le digo a esta pared,

Te cruzaré como un ratón minúsculo por debajo

Y aun me permitiré unos saltos,

Para dejarte sin suelo

Pues el suelo es mío, mío su universo de posibilidades

Pintaré con letras una brisa, de la que puedas sujetarte -pues ella no te sujeta a tí, es presta a soltarte, invitarte al vuelo, ya tu sueño no es negro sino blanco

Brisa extraña y escueta la que lleva este texto de la pantalla a tus ojos, de tus pupilas de nuevo al fondo de tu alma, que como la mía ha caminado un paseo largo para estar aquí sentada, vibrando

Incluso el guión celebra, creciendo, el espacio que delante de él se abre

Mas son flores flexibles estas, tan altas como las quieras ver, tan raras como las imagines, tan llenas como vacías -depende, y en esto soy estricto, de lo que tengas en la mente

Sería más justo dejarte en blanco, para que redecoraras tu memoria como otros ponen sus muebles

Pero aquí estás con tus ojos abiertos, permeable, vulnerable, receptivo, reactivo

Exactamente como yo

Exactamente como él

En la frontera desfila el ejército. Tambores de guerra anuncian el principio de un duelo

El duelo entre el temblor y la calma.

El temblor, cómo no, hace temblar al suelo, sus serpientes se deslizan, son invisibles y se cuelan en el alma, hasta las venas, y allí como barcos acelerados se precipitan, rugen, se abalanzan, y riegan el corazón

La calma, en cambio, no parece gran cosa

No hace ruido cuando se tiende lenta pero inexhorable, sobre los nervios

Ganará la batalla. Porque como el diablo es vieja

Y estaba antes

Ella es, en verdad, la tierra, el camino

La calma siempre vence con un golpe de tecla

Cu muñeca azota las culebras, “sois vosotras las inquietas”

Así se vuelve la calma el espejo de la tiniebla

Y del teclado, de la pantalla a mis dedos, a mi carne se transmite, eléctrica, invadiendo, apartando, saciando las sedes y las hambres

Todo pasa

Incluso lo que quiere quedarse

Pasa

El río corre, como corre el texto a sabiendas de que no hay final en esta página.

En el principio fue la impresión primera, el fotograma que se graba en la película. (puede que esté en peligro como dice el windows, y eso significa que estoy vivo y no soy un fantasma)

Como un ojo abierto, se capturan los instantes, y hasta que no se acuda al hombrecito de la tienda y se encargue un revelado profesional, no vas a saber

Ni cuántos fantasmas te rodean, ni qué luces te guardan, ni con quién estabas realmente

Ya se sabe que las cámaras -como los textos- captan cosas que no entiende la mirada

Miras la película a contraluz. Nunca imaginaste que en verdad ya estuviste ahí, ni que tenía movimiento tu vida, que a cada fotografía le sucedería otra. No.

En ese momento pensaste que todo era presente

(bastan tres fotos para que haya un pasado, un presente y un futuro)

Quizá es que estaba volviendo, te dices mientras lees la secuencia.

O acaso solo es, el primer fotograma de

una (la tuya)

nueva (siempre)

película (aquí salimos todos, incluso los extras que están leyendo)

Cómo sabes que no eres tú el que estás escribiendo esto

Como sabes que no has decidido ya cómo va a terminar

Y que los demás, aquí el músico y el escribiente, estamos a tu servicio, como meros electrones respondiendo a tus estímulos

Quién es el mago?

Solo tenemos un color para pintar esta pared. Levantas el cubo en alto, tratando de que le de la luz del sol. la pared es ancha, como un lienzo.

Solo tenemos un color pero lo usaremos bien.

Como el artista japonés motea y convierte su papiro en un suspiro, su tela en un paisaje

Pájaro

un árbol

(mi casa, mi cueva)

Que por arte de magia levanto hasta el cielo

Y aquí, en este rincón, un niño asomado a la verja de una gran casa en la que siempre quiso entrar sin atreverse.

El candado está roto, pero él es como el pájaro que se acostumbró a la jaula, aunque esté fuera

Decidimos el tamaño: la casa es inmensa. Un mundo en sí misma, con algunos árboles como satélites

Entraremos cuidadosamente, vigilando cada paso porque si hay que repetirlo enla escapada. Dejaremos una fuerte huella, para que el tiempo de huida se exactamente RÁPIDO

Pero ya hemos cruzado. Y andar hacia atrás es para los cangrejos

La casa es el misterio, pues no tiene paredes ni ventanas ni puertas ni techo ni sótano ni nada que la identifique como casa

Eres tú que has visto una casa.

Quizá no entres, sino que estés saliendo.

Quizá tu eras la cueva y la casa el campo abierto

Pero ES una casa porque te alberga, te da cobijo con techos tan altos como el cielo

(solo es que las habitaciones son muy grandes, piensas, que bueno que no tenga límites y no pueda acostumbrarme)

Te tiras en el sofá con algúna excusa (la tos está muy ensayada), cualquier motivo para darte por cansado y preparar una pausa.

Desde aquí ves lo de siempre: todo o nada. Tomas el mando y prendes la tele:

(echan una película en blanco y negro, muda, pero sonora en tu cabeza)

Haces záping

Una palabra tropieza con otra: una comedia

Zaping:

Un tipo en un sofá, con un mando, haciéndote záping

(pausa de 5 min)

Rubén, al escenario, deja las bambalinas para luego

Y las conversaciones de barra, y los recuerdos

Estamos aquí para olvidar, para hacer nuevo lo viejo

Tiempo.

Me dijeron que el tiempo era contínuo. Que ni siquiera tenía un ciclo.

Que no tenía principio ni fondo, ni fin

Me dijeron que más que vivir en el espacio, vivíamos en el tiempo

¿Cómo se puede vivir en algo que no comienza ni se acaba?

Que no tiene forma ni espacio.

Pero conocí a un hombre para quien el tiempo sí se podía dividir.

Su cabeza habitaba el futuro, y como tal se proyectaba fantasmagóricamente dentrás de los sueños

Su cuerpo cargaba el pasado, su carne la piel de una mochila, llena y profunda, pesada

“Será por eso que aun toco el suelo”

Sus pies, en cambio, las plantas concretas y humildes que nunca a la luz aspiraban,

caminaban el presente

Y mientras su cabeza como la del gato de alicia se sonreía o lloraba de cosas que todavía no habían pasado

o que habían dejado de existir,

Mientras su cuerpo almacenaba como un avaro las experiencias de su ignorancia,

Sus pies, aun dentro de los zapatos, aun sujetos por cordones como cadenas,

aun ocultos dentro de la sombra aromática de sus calcetines,

Sus pies eran libres pues conocian el peso de cada paso,

Y los pies no piensan, ni se sabe cómo se sostienen, pero sí sonconscientes de lo que sostienen.

Tienen escasos movimientos, sin grandes aspavientos saben que sin ellos,

la mente y el cuerpo se arrastrarían por el suelo

Sencilla es la vida de un pie

Y que ligera, aun con el calor de ser tan prisionera, puesto que si quieren se paran, y tambalean,

y toman el ritmo de la tierra.

Ni la cabeza ni el cuerpo mandan sobre ellos

Y

tienen esos instantes

gloriosos momentos

en que están levantados

Y qué bueno que con frecuencia -inevitablemente- se suceden

Y luego tienen ese otro tiempo en que caen y levantan todo el planeta bajo ellos

Y tienen su sexo, cuando se desnudan y abrazan mojándose en el fresco lecho de un río.

Quién les podrá negar ese descanso -andaron la vida entera por nosotros, nos llevaron

a lugares que ni siquiera soñando …

“Could I feel the ground”

Desnúdame

Primero corta los cordones, no te entretengas en desatarlos,

No voy a necesitar estas cárceles que me separan de la hierba

Sabe que en mi planta está el mapa de todo lo que eres

(los pies, solazados, se dan un abrazo, el dedo gordo recorre con sutil encanto, la planta cansada. Son guerreros en su parnaso, son soldados y amantes que yacen separados)

El izquierdo andó los dolores, el derecho los placeres

Saben que no pueden alzarlos por mucho tiempo, a menos que la cabeza quiera saber qué se siente en vez de pensarlo

Tiempo.

Tiempo para un pie antes de volver al trabajo.

(dadles, de vez en cuando, un buen masaje)

Un día este tipo que anda fracturado se caerá al suelo y el suelo y sus huesos serán benditos. Con suerte su cabeza se golpea y su cuerpo,

y los tres serán uno

Al salir de la casa -que estaba tan de par en par abierta que ni los goznes sonaron- la tarde se había puesto roja

Y de golpe perdió recuerdos y los pensamientos se convirtieron en actos

Tomó decisiones, la noche se avecinaba de nuevo. Un día entero es oscuro y es claro. Es como un año, como un segundo. Ni se divide, aunque ocupe diferentes casillas en el calendario. (los calendarios son falsos)

La tarde se oscurece. Otra vez la oscuridad en los ojos, acaso el miedo, acaso el mal sueño que amenaza el descanso

Y se mueve rápido el chico, que por arte de magia dejó de ser niño

Buscará un cobijo, un lugar donde levantar un hogar para su sueño. Pronto se abandonará a silencio y se abrirá el espacio (y el tiempo) en su interior.

Parece que nada a cambiado -porque todo se repite estúpidamente diría el ignorante- pero si ha estado atento,

verá

cómo se hizo grande y pequeño,

cómo tembló y un ejército de culebras acechó su equilibrio

Y cómo saltó la colína, hasta llegar al río

Atrás, atrás quedó todo.

Ya estoy limpio de nuevo, dispuesto al sueño… que tomará el relevo

(preparen su inconsciente para viajar lejos esta noche, cuando ya estén a salvo de este texto)

Al final, el vacio, como al principio

Solo que incluso ahora, ya parece más

lleno

(crecen rápido las palabras si se las riega con significados)

Con ondas sinuosas se aproximan los cansancios hasta los párpados,

destellos repentinos de imágenes robadas al silencio

Un estallido y te vencerá el sueño

Pero no.

Antes debes dejar que termine ese lamento, que se esfume pues ya tuvo su jornada laboral y la cumplió a rajatabla

Despide a las dudas, dales el día libre mañana

Contrata un vigilante nocturno que te evite la desgacia

Tu casa blanca es ahora una mansión gigante donde con amor cuidas tus noches

La bata roja, la hoguera roja, la ilusión roja de un nuevo mañana

Una copa de brandy, te gustan los lujos que puedan nombrarse

(son baratos y efímeros, peros satisfacen igual)

Y cuando naciste a este día ibas temblando, tropezando con cada coma y ahora

Me cortaste de golpe

Esas cosas pasan. Nada es duradero. Mejor no sujetarse, o nos quedaremos siempre leyendo

Amo un texto que sea libre, que no peligre con quedarse en ningún libro

Un texto que vuele, ¿se imaginan? de este espacio al espacio más ancho y más infinito de sus amables mentes

Se lo mando. Me lo cuidan y alimentan, le conceden un pequeño rincón -si quieren, por no molestar, en su inconsciente-

Me lo nutren y riegan y en menos que canta un gallo

El texto es todo suyo

Es libre y no traiciona a su dueño

Porque no tiene

Pero

Si se les ocurre sujetarlo, si por un instante piensan grabarlo con tinta en algún legajo, les aviso

Mañana

Mañana se habrá marchado

Si yo fuera ese texto estaría de acuerdo. No diría nunca “esto no lo escribí”, pero siempre podría escribirme de nuevo

La orquesta da su entrada

El espectáculo del día ha terminado

Fuiste un soldado, batallando por la calma

Fuiste un aveturero que pequeño cruzó la alta verja de gárgolas amenazantes

Fuiste el lascivo pie que ama y desea

Fuiste un caballero en bata de satín

Una copa en la mano, elegante

Fuiste el temblor y el descanso

Todo fuiste y en breve no serás nada

Y dispuesto a caerte para alinearte con tu cabeza, tu corazón y tus pies, dispuesto también a levantarte y dar un salto que toques el cielo, te acuestas en medio de honores musicales, y cierras

los ojos

Gracias

(pueden comprar un libro y un disco)

www.pidemeuncuento.com

www.rubenh.co.uk

Quién es el creador?

Etiquetas: , , ,

§ Deja un comentario

¿Qué estás viendo?

Estás leyendo Sesión en La Papa (11/04/2010) en Improtext.

Flash required