Sesión Elèctric (6/4/2010)

15 de Abril de 2010 | 1:52 pm § 0

AQUI EMPIEZA TODO

SOBRE EL NEGRO INFINITO

OCUPEN SUS ASIENTOS, COMO CADA PALABRA OCUPARÁ SU LÍNEA.

TODA LA MEMORIA DE UN TEXTO SE RESUME EN EL LUGAR DONDE TROPEZÓ CON SU ÚLTIMO PUNTO Y APARTE, Y TODA SU PERSPECTIVA NO VA MÁS ALLÁDEL PRÓXIMO SALTO DE LÍNEA.

QUÉ SUEÑO NO EMPIEZA EN EL OSCURO ALBOROTO DE UN SILENCIO SOSTENIDO

EN LA INCÓGNITA QUE A LA MENTE TORTURA FRENTE AL PAISAJE QUE SE AVECINA

TERRORES?

TEMORES?

ACASO UN BELLO PAISAJE ANUNCIANDO LA AURORA EN PLENA MADRUGADA.

EL SUEÑO EMPEZA ASÍ

UNA ESCALERA QUE SE DESMORONABA.

SUBÍA O BAJABA, NO RECUERDA

NI TAMPOCO, EN LA CAÍDA PROFUNDA, SI ASCENDÍA O SE PRECIPITABA

DE QUÉ MATERIA FABRICAREMOS ESTA NOCHE ESTE SUEÑO

DE LA MATERIA DE UN RECUERDO RECIENTE, O DE LA MATERIA PRIMA DE UN DESEO OCULTO?

SI EL BLANCO DE UNA PÁGINA POR ESCRIBIR DESLUMBRA,

EL NEGRO, ES SILENCIO. TODO ES POSIBLE EN ESTE PRINCIPIO

PUSO EL PIE EN UNA BALDOSA MAL AJUSTADA.

DESCARGÓ EL SIGUIENTE PASO, Y EL SIGUIENTE, Y PRONTO, NO SUPO NI CÓMO, SE ENCONTRÓ SONANDO

“AQUÍ NO HAY FUERA NI HAY DENTRO, NO TENGO MANERA DE SABER A QUÉ ME ESTOY ENFRENTANDO EN ESTE ESPACIO SIN TIEMPO, EN ESTE TIEMPO SIN ESPACIO”

TODO FUE DICHO, QUIZÁSE LLENÓ LA PÁGINA DE LÍNEAS ABULTADAS Y, CUANDO ESCRIBÍ LA ÚLTIMA LÍNEA DE SU VIDA, OSCURECIDA YA LA PÁGINA A CAUSA DE LA ABUNDANTE TINTA, SE ENCONTRÓ AL OTRO LADO.

ESTE ESPEJO QUE TE MIRA, AUN EN LA NOCHE QUE HABITAS, EN EL FONDO DE ESTA SALA, LEJOS DE LA PÁGINA QUE NOMBRA Y VERBALIZA, OCULTA JUNTO A UNA CORTINA TRAS LA CUAL PUEDES ESCONDERTE, AUN EN ESA NOCHE, A VECES MATIZADA AMABLEMENTE POR EL SILENCIO DEL MÚSICO, TE VEO

TE VEO Y SÉ POR LO MENOS UNA COSA: QUE RESPIRAS COMO YO RESPIRO, QUE INSPIRAS MIS PALABRAS, EXPIRANDO ACASO TUS PROPIOS PENSAMIENTOS.

POR ESO NO QUIERO JUGAR AL ADIVINO, SOLO PONER ESTAS PALABRAS A MODO DE CÁSCARAS, DE BARQUICHUELAS QUE TE CONDUZCAN POR UN RÍO

NO NECESITAS ESTAR DELANTE PARA SABER LO QUE ES ESTAR EXPUESTO/A

ESTAR EXPUESTO ES ESTO

CADA GESTO, CADA SUSPIRO, INCLUSO CADA SENTIMIENTO ÍNTIMO E INCONFESABLE

RECIBE LA LUZ EXACTA QUE NECESITA PARA EXISTIR.

AHÍ ARRIBA, A PUNTO DE DESAPARECER (SI ES QUE NO HA DESAPARECIDO YA), QUEDÓ VARADO TU ÚLTIMO PUNTO.

Un lugar donde dijiste basta, hasta aquí he llegado

no quiero poner más puntos en el camino o deteniéndome estaré sintiendo que me arrepiento que quizá hubiera sido mejor no empezar la frase para no tropezarme luego

(está oscuro aquí dentro)

(aunque abra los ojos no veo)

entre mis dedos se cuelan como granos de arena una corte de pensamientos que quisieran regresar a la montaña de donde fueron robados.

Pero el minúsculo alto en el camino es, precisamente, pequeño. Lo justo para tomar aire antes de dar el siguiente paso en el

vacío

Da más miedo mirar atrás y ver qué clase de trompicones te han arrastrado hasta aquí que saltar de una vez y escribir de nuevo tu propia historia

Tendrás tiempo, en este sueño, de esculpirla con belleza. Incluso con un poco de suerte, la magia se presenta.

No se puede hacer nada con la noche excepto aceptarla. Ni una triste luz alumbrándote la cara apartará de ti las sombras que te aguardan.

Cruzarás vastos campos ciegos, tropezarás aquí y allá con las comas, tratarás de palpar paredes que, lo sientes ahora, están frías.

Recorres la sala con la mirada y tus ojos te responden desde alguno de los enormes espejos que la visten. Puedes verte en ellos como en este texto que se aproxima.

Ahora todos sois sombras del sueño de quien tenéis al lado. Algunas están al fondo, otras tienen los pies débilmente alumbrados por los focos de la sala

En las sombras todos los sueños son el mismo sueño sin palabras. (¿cómo saldremos de aquí?)

Buena semilla es la que afirma, la que asegura, la que se inyecta en la noche con esperanza

Shadows were born to fly away under every step towards the light

Volveré a empezar

Antes de esta noche atardecía en el porche frente a los campos

La luz tenía su recorrido sabido y acariciaba de nuevo cada planta, cada fruto.

Ella está ocupada en algo detrás de la casa

√âl enciende un tabaco y se recuesta en la hamaca. Allá lejos, al pie de la montaña, un coyote se dispone a ser furtivo

Pero en el hogar el fuego está prendido

Entra en la casa justo cuando ella también lo hace.

Se miran

Ya no necesitan hablarse

Sentados en la mesa, frente a frente, comen en silencio

Una leve tensión cruza el ambiente. (hoy no me hiciste caso)

El se levanta y se da la vuelta. Se inclina sobre la hoguera y arroja el tabaco.

Ella se va a la habitación.

Cierra la puerta con un sonoro clic

El mira ahora por la ventana, le parece intuir al coyote arrastrándose cerca de la granja. Hace frío pero no cierra la ventana.

Suspiro

De pronto, un breve escalofrío le camina desde la cintura hasta la coronilla.

Qué inmensa es la noche y qué pequeña la casa. Y sin embargo todo parece cerca, menos ella.

Se la imagina como la conoció por primera vez, era clara la mañana y el sol no escatimaba elogios para ella

Da un golpe en la pared y se vuelve a pasos agigantados hacia la puerta de la habitación

La abre de golpe

Ella está sentada, de espaldas, frente al tocador. Puede ver que está enfadada.

Dulcemente se da cuenta de que no vale la pena

Y se acerca dulcemente, con su mejor sonrisa, la mano presta a sostener un largo abrazo y besarla

Algunas noches son siempre iguales

Por suerte

Levantada sobre sus puntillas le besa en la boca

Se desprende de su cabello el último reproche, que corre a ocultarse en un agujero como un ratón asustadizo.

“No tenemos mucho tiempo”, dice él.

“No”, contesta ella. “Solo tenemos toda la noche”

En el palco de honor, la duquesa

Abajo, entre bambalinas, el joven actor espera el turno de su escasa presencia

Un bostezo y toda la corte bosteza

La ópera es trágica, menos para la duquesa. El aburrimiento de la muerte y la venganza no la complace

Ella misma se levantaría del balcón y arrojaría su abanico con la intención de segar alguna cabeza

Cantores ridículos no saben siquiera imitar la vida.

Por momentos la duquesa planea incendios y tragedias verdaderas que planificaría con detalle y ejecutaría con mano maestra

La cantante gorda y frenética se abalanza contra el guardia. ¬øDe veras están enamorados como dice el libreto?

Entonces

las trompetas

Un modesto paje, el joven actor entre bambalinas, aparece portando una bandera.

Doscientos actores se detienen para recibir una comitiva por el insignificante joven precedida.

Vienen unas lineas importantes. Más cantos y una lucha de puñales

Pero ya no está la duquesa en la triste y falsa opereta.

Se ha fijado que el joven sostiene con fuerza su bandera. Es el único gesto auténtico de toda la función.

Todos los demás son actores, aquí y mañana, cuando cambien sus máscaras por las habituales.

Puede oler sus maquillajes, hediondos de tanto uso

Pero también percibe, como un aroma intruso…

Como puede ser?

Hace un momento era una ópera mediocre y ahora la escena se llena de fragancia

Qué afortunada es la inocencia que tiene las mil vidas de cien gatos

Ni siquiera la duquesa es ya duquesa ni princesa ni noble.

Se levanta, corre escaleras abajo, despojándose en el camno de su propia mirada altiva, del corsé de su moral maltrecha, de la educación recibida, ya no necesita el título que tanto le pesa y sólo piensa en el brazo fuerte que sostiene la bandera

Se apartan los actores, dejan paso a la muchacha, de pronto no hay ficciones y la realidad con su manto musical se presenta

Son dos jóvenes en escena, pero el teatro son los demás

“De todas formas ni siquiera tenía una frase”, dice el joven llevádosela a las bambalinas

Ya cruzamos el meridiano, de revueltas historias incompletas que forjan los primeros sueños

Cayeron como hojas de un libro algunas palabras temblorosas que fueron a dar al río

El agua arrastró la tinta hasta la orilla, donde flotaron durante un rato, agarrándose a los cantos rodados y a un pedazo de tierra

Un animal se acerca a beber y en la orilla se manchó el ocico con algunas letras

Luego las hundirá en la hierba y un caminante casual se las llevará en la suela

De la impoluta página a yacer bajo la suela gastada de un viajero, tienen sus medios de transporte las palabras

Y no sabe, porque no sabe leer un zapato, que lleva escritas sus próximas huellas

Entre dos hojas de roble se cuela un rayo de luna

Traza su recta imperfecta como un cuchillo rasgaría la oscuridad que disimula las piedras

Son de plata los recodos del sendero que escapan a la ignorancia

Y cuando pasa de largo el roble vuelve a descubrirse la bóveda de la noche estrellada

cada estrella es un destino que marcaron en la gran pantalla

No saben las estrellas de distancia, pues tienen sus pequeños mundos que alimentar

Solo un viajero que la tierra anda puede verlas a todas y unir en su mente las formas que trazan

Un barco cruzando la galaxia

Un venado flotando con los ojos en llamas

El mapa de su vida tendido en la calma

Hace frío todavía y tiembla, llevándose las manos a los bolsillos

Un pensamiento acecha. Estaba sujeto a la gruesa cadena de una casa cercana.

Se soltó de pura ansia al escuchar al viajero.

Ahora se arrastra como una serpiente hasta sus talones

El pensamiento se alarga, se detiene por instantes, calculando su escalada por la pierna hasta la cintura

Y en un descuido se cuela en el bolsillo y la mano lo encuentra.

Buscaba calor pero es un pensamiento frío. Se lo lleva a los labios y lo prueba.

El pensamiento se convierte, de improviso en memoria larga y sostenida. Quizá no valía la pena aventurarse en aquella nocturna caminata

Quizá hubiera sido mejor esperar a la mañana

Pero ya no hay remedio, se dice el caminante, hay que seguir adelante.

Así que arroja la memoria con un gesto de muñeca y la memoria regresa al suelo donde buscará otra sombra entre las sombras

“no me perteneces”, parece que le haya dicho. “No me apego a los recuerdos”

Y aunque está perdido, quién sabe a qué distancia de qué sitio, clava sus pasos con fuerza y estira los brazos en cruz mientras camina. Sus dedos se llenarán de otras hojas, de la corteza de otras ramas, se llenarán sus yemas de arañazos y levantarán la piel en pequeñas tiras

Pero es mejor el ácido ahora que la helada imagen de lo que deja

La peor pesadilla es la que no se puede ver. Se aproxima sin alevosía y se tiende a esperar. A veces se arrastra un centímetro por delante, jugando a ser cazada. Y de pronto se levanta, se abalanza y te mira: nada

Mucho peso cargan las espaldas de quien tiene que poner cada peldaño de su escalera. Ningún lugar al que regresar, ninguno que espere encontrar. Temblores en las manos y en el corazón. Nada.

Pesadilla sin título ni nombre. Nada.

Solo la escueta figura del recitador de sustantivos y la espalda del que silba.

Será que todavía no te has hecho la única pregunta que tienes que formular: ¬øa dónde quiero llegar?

Seamos sinceros. Esta es una empatía que no es fácil. Como no lo es allí fuera entre cervezas y cigarrillos, ni en ningún momento entre nosotros.

ya pueden desfilar mil palabras, como ejército descendiendo una colina, y tener todas por significado la duda

Pero una cosa es cierta, cuando menos en un texto vivo, es que para respirar tiene que escribirse sin descanso, confiando que la última linea sea benévola y cierre el círculo.

Y si no se cierra, si como una cinta deshecha se arruga y cae en la maldición de no comunicar nada, si le vence el propósito y ha de renunciar a brillar en los ojos del lector,

si no se cumple el camino que hay entre mi corazón y tu corazón, me receto la paciencia, la confianza de que no llegué hasta aquí para alimentar el vacío ni la soledad de nadie.

Que no importa que sobre la negra hoja se tejan historias o romances, ni que no tengan rima los versos que despliegue,

que todos los textos son necesarios para habitar las páginas en blanco, que no hay vida sin sustento ni camino sin destino

He aquí un cruce que me invento. A la derecha, esta noche habrá sido un exito.

A la izquierda, un fracaso

Me voy a la izquierda, pues es el camino menos malo. A la derecha tendría vítores y aplausos, y unas palmaditas en la espalda que alimentarían mi ego

A la izquierda, en cambio, el silencio será un compañero. Pues el escritor tiene demasiadas palabras y su esperanza última es perderlas todas antes de que le alcance la muerte

Del vacío vengo, al vacío he de volver

Cantante de los misterios ocultos de mi ser

No importa mi nombre, ni el tuyo, ni qué has hecho o dicho que ibas a hacer

(parece que el público esté afuera)

Un rayo de luz azulada alumbraba los labios del cantante, solitario en el escenario.

Mientras despliega la tristeza de su corazón, se vierte en su pecho una sensación sobrecogedora. Sabe que tiene un público delante de él. Ignora si conocen su historia por ellos mismos, si alguna vez compartieron el llanto, la angustia, la pérdida, la derrota.

Pero sí sabe que para cantar la derrota hay que vivirla, hayque transitarla como se abrazaría una amante inquisitiva. Que a la derrota hay que amarla, pues es la gran maestra que nos dice quiénes somos y de qué estamos hechos.

Solo ella, implacable amante, conoce nuestra alma mejor que cualquier victoria.

No. N me arrepiento de nada.

Ni del silencio, ni de la mediocridad, ni de la turbia materia prima de este camino

Y se hizo la luz, y la letra proyectó su sombra firme y clara sobre la vasta llanura de la mañana

Las pesadillas no son vidas, solo retazos que se hilvanan noche tras noche como un tapiz imaginario.

Y cuando despiertas, la mano en el pecho, alivias tus pensamientos y celebras no estar muerto ni sepultado.

Habrán más noches, piensas, más amenazas y pozos tenebrosos. La aventura todavía no ha terminado.

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