El próximo sábado (9 de abril) escribiré en directo con la gente de Impromusik (http://impromusikmurcia.blogspot.com/) un colectivo de Murcia que practica la improvisación musical.
Será un Concertext por todo lo alto, con música, escritura, danza… Intentaremos cosas nuevas para sumergir al público en una narrativa musical y envolvente, que nos permita sentir la libertad.
El evento tendrá lugar en la Asociación La Azotea de Murcia (C/ de La Estrella nº 2, 30003, junto plaza San Juan) a las 10 de la noche.
Aquí os dejo un videito del colectivo, que hace cosas bien raras, así que a ver cómo sale esto de fantástico. Ellos y yo… qué emoción!
IMPROTEXT
(escritura por los pelos)
Rubén H (música)
Marcos X (redacción ortotipográfica)
Bienvenidos y gracias
Exterior. Estación de tren. Un tipo conun bombín corre detrás de un vagón de tren. Si no fuera blanco y negro se vería el sudor resbalar por su piel hasta mojarle las posaderas.
Persigue a una linda mujer que, pañuelo al viento, parece decirle adiós.
Detrás de ella asoma un tipo barbudo, es el ‘Malo’.
Gesticulaciones, angustia, el tipo del bombín levanta los brazos en señal de inútil protesta.
…
Interior. Noche. Un bar del Raval.
Varios grupos de personas departen alrededor de pequeñas mesas. Algunos son ajenos. Otros no.
El tipo del bombín -que perdió junto a las vías- gasta sus últimos alientos junto a una copa de bourbon…
En el cristal del vaso, amplificado por el cubito de hielo, el rostro crispado de su amor.
“Debí correr más”, piensa mientras apura lentamente el último sorbo de su tercera copa.
“Debieron salirme ruedas bajo los zapatos y la habría rescatado de aquel insensato”.
El tipo del bombín sin bombín pide otra bebida.
Mira a su alrededor una vez más.
Quién sabe cuántos bombines se han perdido hoy.
Interior de su cabeza. Noche.
(no oigo nada excepto esta mente intrusa. No recuerdo el día o la noche que la dejé entrar en mí. Pero como quien invita a un conocido a pasar la tarde, entró y ya no quiso salir. Su cantinela es lo único que escucho al otro lado de cada pared. Me he acostumbrado a él.
A veces la oigo gemir. Parece que no soy bastante hospitalario.
He intentado invitarle a salir. “Necesitas tomar el aire”, le digo. Respirar otras mentes, otras cabezas desprovistas de bombín.
Pero no responde con palabras. En cambio, su suspiro me recorre la piel)
Interior. Noche. Unos centímetros más abajo, junto al pecho.
El vecindario es ciertamente ruidoso. Circulan de un lado para otro como si no tuvieran nada que hacer. Me prometieron que esta era una comunidad tranquila, donde un hombre podía llorar sus penas en silencio, encontrar acaso la paz.
Puede escucharse todo a través de estas paredes que parecen de papel. Mi único consuelo, si es que puede llamarse así, es que no estoy solo.
El barrio anda revuelto. Crisis lo llaman.
Exterior. Día.
A través de los ventanales, descorridas por completo las pupilas, asisto a un nuevo amanecer.
Me parece ver, a lo lejos, la meliflua sombra del humo del tren.
Cuántas princesas irán en él.
El amanecer, como de costumbre, no es callado, sino que parece que todos los gallos se han propuesto despertar a la vez. Si hubiera nubes podría, al menos, atribuirlo a la tormenta que está por venir.
La espero con ansia muy inclinado sobre el alféizar de mi mirada, casi tocando con la punta de los dedos el marco de una ventana debajo de mí.
No tengo buen ángulo pero intuyo que hay alguien más detenido en el piso de abajo, mirando como yo el horizonte por si, de un casual, se aparece una señal
STOP
Es lo último que recuerda antes de tropezar y caer de bruces junto al andén.
Imperativa, la señal detuvo todo alrededor de él.
El momento del tropiezo, del accidente fatal
también es el instante en el que irrumpe violentamente la paz
STOP
Si te detienes. ¿qué señal te indicará continuar? No te quedes mirando fijamente la roja huella de este final.
El tren se fue. “Lo perdiste”, te susurra el viejo indigente de la estación.
“Es terrible la cantidad de trenes que pasan por aquí. Perderlos todos es habitual”, le respondes. (aunque no te escucha enfrascado como está en su batalla particular con el alcohol)
Y cerca de tí solo hay un músico.
Igual estaba allí antes de la señal. Antes de la vía, antes del bombín.
Por eso cierras los ojos y escuchando la armónica ya tienes otra vía sobre la que rodar.
No está sujeta, como el vil metal al suelo, ni carga en ella vagones llenos de fugitivas y proscritos.
No tiene paralelos y, por tanto, te puede
des (andar, hacer, animar, plegar)
orden (el que tiene un texto si pretende algo significar, la matemática sencilla de un paso que tras otro va, el remanso de los locos cuando duermen y sueñan con cuadrados y sólidas razones en las que reposar)
ar (símbolo del oro, en lo más profundo de
(cualquier oscuridad)
Interior. Exterior. Bar.
Es de noche y apenas quedan almas aquí. Algunas volaron con sus voces lejos, siguiendo el hilo deshilachado de una conversación que mañana olvidarán.
La oscuridad brilla solo gracias a unas pocas luces que han retenido la memoria del día.
El bar tiene dos puertas, pero solo una sirve para entrar o para salir. La otra permanece quieta, muda, como apenas significando. “Solo soy una puerta”, diria. “No soy más que eso. Ni la entrada ni la salida. Solo indico que existe un lado de este lado, y otro lado del lado de allá. Ni pomo tengo y no se me puede tentar. Soy como cualquier libro que hay en estas estanterias. Llenos de palabras, pero cerrados.
Igual que un libro eres tu.
Pareces sellado, callados tus labios. Solo puedo imaginar que por dentro hablas como ellos.
Estarás hecho de prólogos y epílogos, de capítulos sin acabar y algún pie de página sin ninguna referencia que vaga de margen en margen. Tendrás un héroe o una heroína. Y no me niegues que hay diablos dentro de párrafos borrosos que se extienden más allá de la paciencia del lector normal.
Tendrás, si mi imaginación no se equivoca, un principio y un final. Solo que ahora.
Ahora ambos descansan muy adentro y en silencio crepuscular.
No serás un libro en mil idiomas. Acaso unos pocos afortunados te puedan leer. Acaso te compartas en la cama, bajo la escueta lucecilla de la mesa.
Acaso seas prosa ágil y vertiginosa y cuentes un millón de hechos que te han llevado de acá para alla. Acaso seas poema, verso musical, una suave melodia que no todos puedan apreciar.
Eres un misterio. Y por muchos años, si la tinta es buena, en tí perdurará.
Aunque parezca contradictorio, a la vista de la tendencia que tienes como libro a cerrarte sin más, estás hecho (o hecha si eres novela) para que te lean al menos una vez, al menos un lector. En algún caso serás un autolibro, autobiográfica y autoreferencial. Pero si te acercas a mi idioma no dudarás en abrirte cuando te quieran pronunciar.
Y asi como yo puedes estar siempre cerrado, esperando -o no- en la estantería de este bar. Quizá ya dijiste todo, o todo está por deshojar.
Quiera esta puerta qe sí se abre dejar entrar alguna corriente
Una corriente que por efectos atmosféricos se convierta en vendaval.
Quiera esta puerta colaborar a tirarte del estante y abrirte al azar, dejar al descubierto tus líneas y que todos las puedan mirar.
No tienen palabras sino espejos los libros pacientes de este lugar.
(una pagina en blanco que otra,
también hay)
(quizá quieran desescribirse los libros de acá)
O sean vírgenes esperando quien las quiera
des
h (se apellida el músico, por si no lo han notado no se pronuncia en absoluto. Corresponde al género literario de los silencios, el más difícil de dominar)
o juega conmigo y con el personal
a que no necesitan leer ni hay nada más que decir
rA
Las consonantes están al servicio de vocales que viajan en todas las direcciones del universo.
rO
Las aguardan como un tipo despechado esperaría la oportunidad de volverse a pronunciar.
rU
Ignoran hacia dónde las llevará. Hacia el cielo o al profundo pozo de donde venga la vocal.
rE
Florecen si el abrazo de una E las viene a rescatar de su incesante rumor.
rI
Ríen, si la vertical como un índice señala la dirección que parecieran olvidar.
En todo caso una letra es poco -aparentemente- y de vez en cuando puede pensar que de quedar aislada en la infinita página de esta pantalla,
no se conocerá jamás.
Una letra modesta no se puede pronunciar si está sola. Como mucho, si se repite, puede ronronear como un gato bajo una caricia.
Este texto vive. Vive en una pantalla. Una pantalla dentro de un bar. Un bar dentro de una calle, dentro de una ciudad, dentro de un territorio, de un vasto continente, de un planeta, un sistema, y todo lo que viene detrás.
Si exeptuamos el extraordinario tamaño que tiene para su condición de texto, es más bien pequeño e insignificante.
Pero
(que excelente término al final de cualquier verdad)
una sola palabra contiene
El latido de otras muchas que ahora misma acuden a su encuentro en tu pensamiento.
Una sola palabra es un imán, y si apenas tiene dos letras, todavía más.
Ejemplo:
NO
Esta palabra sube, para luego abruptamente bajar. Luego vuelve a subir y, viendo que la alternancia se repite sin cesar, decide ser circular.
NO es un agujero sin fondo que contiene el secreto de escapar.
NO es el contrario, el enemigo, el negador original. Pero es huérfana y por sí sola carce de sentido sin otra palabra más.
SÍ
Igual que la anterior sube y baja, pero como un río más que una escalera aguda y de cortante angulosidad. Sí es lo mismo que No pero es más. Su acento se dispara como un pájaro al más allá. Después de ella todo lo que venga no estará de más.
(Al poste telegráfico se ha trepado un roedor minúsculo que inclinándose sobre sus garras se ha decidido a saltar)
SÍ ´ ´
(voló)
(ahora incluso el acento parece significar
No es ese el deseo de toda palabra, como de un párrafo, una página, un libro quizás?
Independientemente de que lo lean o no. De que existan los espejos -duplicadores de la realidad-
Aqui. Interior. Noche.
El último hielo de la copa de bourbon está por expirar. Sueña con derramarse en el suelo y, de alguna manera, volver al mar.
El tipo del bombín se levanta, arroja una moneda que alcanza el bote de las propinas y abre la puerta sin dudar. No la puerta que todos sabemos y por la que entramos, la puerta que parecía cerrada de más atrás.
El viento de la noche le golpea y, de pronto ve ante sus ojos la vía, el tren, la muchacha que se iba
..
y él ya no está detras.
Definitivamente el músico de la estación se volvió loco. Se le ve dudando entre una nota alegre y otra del más allá.
El borracho de la estación se apuró otra botella y ahora parece más cuerdo.
El bombín rueda hasta la punta de mis pies. Está lleno de polvo. No lo recojo. Querrá viajar.
Los títulos de crédito empiezan a desfilar.
El malo de la película se perdió a lo lejos y se llevó el deseo que nunca se podría alcanzar.
El blanco y negro tiene una bella gama de grises que vale la pena imitar, porque detrásde cada sombra, una luz sin duda vendrá.
La estación se llena de gente. Jugadores, ganadores y perdedores, todos preparados
para empezar
la función.
Nota: es imposible reproducir los caprichos del texto. Durante la sesión se escribió de atrás para adelante, de adelante para atrás, ignorando los principios tradicionales de la escritura para volverse más libre. Aquí se reproduce el resultado final, no el proceso, que hay que ver para entender.
Que yo me vuelvo prólogo si me da la gana.
IMPROTEXT
Marcos Xalabarder (teclado)
Rubén H (música)
(siempre el misterio precede al texto, ese parpadeo, ese clic en los ojos, parece que aguarde respirando y sosteniéndose en perfecta vertical. Quiza no sepa -nada excepto lo que deja atrás
Quizá, en cambio, todo lo que tenga que decir ya habite en él
y se limite a dejarse fluir como un río parpadeante.
Ese -este- es el misterio que vamos a descubrir.
BIENVENIDOS A IMPROTEXT
(la autobiografía en presente de un texto vivo)
VIDA DE ESTE TEXTO
No tiene años, sino líneas. Como anillos concéntricos del tocón de un árbol viejo, se suceden sus letras como muescas
Pero a diferencia de los adivinos, él no sabe cuánto le queda por vivir.
Asi que empieza su trayectoria vital acaso con la memoria de una muerte reciente.
No en vano nacemos olvidando
La geografía de un texto también es particular.
En principio la ley de la gravedad textual los empuja hacia el fondo
Por eso se puede decir, con toda justicia, que
que?
que un texto se hace más profundo a medida que se escribe.
Solo que no sabe si existe un fondo. Si cuando se tope con el punto final le dolerá.
Tiene la esperanza de bajar serenamente, como Alicia y aterrizar con suavidad.
No se puede ir más cargado
Por eso la raza de los textos es especial.
Son nuevos todo el tiempo. En ellos siempre existe la posibilidad. Incluso de retroceder
La geografía de un texto es tradicional -de izquierda a derecha, de arriba abajo, saltos de línea y de párrafo. Puntuación militar.
Este, en cambio, no por rebeldía pero si por necesidad, ha decidido que de eso nada.
o
(que te está mirando a tí)
(y como te ha visto ha decidido
que te va a contar)
todo
Antes eran todo
Antes seguro que eran lentas
Antes eran menos seguro las palabras.
Antes, te lo aseguro, no había ni preguntas. No había necesidad.
Y antes del verso. ¿qué había?
Por qué nos habría de interesar.
Quizá es aventurarse demasiado lejos y, si llegamos, no querremos empezar.
Si hubieras sabido texto lo que ibas a pasar. ¿Te habrías escrito sin dudar?
- Por eso tengo derecho- me contesta- a saber sólo un poquito menos. A borrar todo lo que he sido para entender qué era en realidad. Y si me permites, voy a escalarme todavía unas lineas más.
En el principio, antes que la palabra tuviera forma y cobrara vida como ahora sucede a medida que lees. En el principio era el sonido.
Acaso un verso sin rimar.
En el principio el verso estaba a una lengua sujeto. Quizá lo echaron a volar, quizá se quiso liberar.
Y el verso no necesitó más que pronunciarse para todo a su alrededor multiplicar. Era tan sencillo que ni siquiera tenía dudas. Era simple, ni siquiera dual. (por eso no rimaba quizás)
Y era suficiente para el mundo conjurar. Para crearse los párrafos, las cascadas de sangrías, los acentos que a las íes vienen a anidar. Los puntos fronterizos, las comas que organizan la vecindad.
Las preguntas ? y las sorpresas !
Entonces, si, antes de que la tormenta a la puerta viniera a llamar, había tanta página por delante que sólo quería pintar.
Le dijeron: habitad la página y multiplicaos. Construiréis frases co el sudor de la frente y no pariréis la poesía sin dolor.
Y aun así, aun poniendo sobre las T todo el peso de tanta responsabilidad, era más abundante la esperanza de lo que podían crear, que el vacío infinito que dejaban atrás-
El verso engendró la línea, la línea engendró el párrafo, el párrafo la página y la página el libro. Luego, cada cual se fue por su lugar. Un texto mató a otro y se repitió el pecado original.
Brotaron poemas y también amenazas.
Estallaron conflictos entre declaraciones fiscales y se escribieron oscuras páginas incitando a odiar.
Otros pocos se agruparon en cuentos y se atrincheraron con los niños para sobrevivir.
Entonces, la tormenta.
Antes era una brisa. Menos aún. Era una risa. Entonces no era más que sonido, brotando de una profunda garganta.
Los textos también sueñan. Y a veces escriben lo que han soñado para no olvidarlo. En realidad sueñan todo el tiempo mientras no los han sembrado en el papel. En realidad los textos son sueño en estado puro -puto puede que también-,
Y este texto soñó que antes de ser tormenta y objeto fue sujeto, antes suspiro que brisa que corriente que vendaval
Fugitivo. Renegado. Extranjero. Te saliste de la manada y pensaste que túsolo podrías prosperar. Sujeto estabas a una tormenta, a un viaje mucho más grande que tú.
Apenas debías moverte, ningún esfuerzo era dejarse llevar. De tormenta pasabas a brisa, a dulce aliento en el pelo de una bella mujer.
Y cuando había que luchar te abalanzabas con todos tus hermanos vientos en orquesta singular. no había ola inmensa que no se abatiese cuando tu ejército la quería hacer bailar.
Y sin embargo, escapaste.
El viento venía de lejos, qu es el país de todas las corrientes y todos los aires.
El viento, en realidad, a penas era una ráfaga cuando vino a mi.
En el párrafo anterior, decía que el viento me quiso empujar. No me tiene rabia ni enfado, es solo su naturaleza, nada más. Si quiere ser viento, tendrá que soplar.
O escribo el epílogo antes acabar.
Por ejemplo, decido que aquí voy a sembrar mi punto final. Y que, pase lo que pase esta noche, diga lo que diga, sé dónde voy a terminar.
Termino al cabo de una voltereta, que grácilmente el viento me fue a provocar. Termino en este circo, en este juego de niños -de donde quizá nunca quise marchar. Pero termino henchido de años y de palabras que nutrieron mi camino. Termino plácido, a pesar de todas las tormentas que tuve que soportar.
Y termino convencido, seguro,
de que acabo de empezar.
(el estadio estaba oscuro)
(solo se escuchaba la multitud)
(la multitud escuchaba al músico y pensba que estaba allí)
(el músico escuchaba a la multitud, y pensaba que estaba allí)
yo pensaba que estaba aquí
Pero en esta oscuridad nada se puede probar
.
Después de muchos años viajando por el Uni(verso)
descubrió un planeta a lo lejos
Se aproximó con su nave y vio que era redondo
º
o
O
Poco a poco llegó a la superficie
(
Y aterrizó
T
Tú
(plantó su bandera)
Tu Y
(desplegó el satélite)
Tu y Yo
Y se encontró.
Nunca hubiera dicho que llegar era en realidad volver
Del Universo traía como no, poemas y canciones, dulces palabras cultivadas con amor en planetas lejanos
Y se puso a sembrar.
Con todo y ser similar el planeta a su propio hogar, no cabía duda de que o bien él era el alienígena
o lo eran los demás.
¿Y qué lengua hablan? se pregunta
Todavía no les he escuchado hablar
Tienen acaso por idioma saber escuchar?
Sé por mis investigaciones sobre el terreno que tienen ojos y me leen -acaso examinan-
Parecen alienígenas pacíficos, sin duda receptivos.
Debo pedir más datos a mi planeta, pero yo he comprobado que no tienen prisa, ni parecen agitados
Desde luego violentos no.
Entonces, escribo en mi informe sobre este encuentro interplanetario, todos estamos aquí en son de paz.
Quizá haya en su planeta otros planetas, otras dimensiones y abundantes motivos para guerrear.
Pero el pueblo en el que he aterrizado y del cual recojo ahora muestras, parece rico en lo fundamental.
(me permito observarles)
(mi mente científica se interroga sin parar si encontrarán en mi la misma paz que yo he hallado para mí)
Y como quiera que la costumbre no parece hacerse notar, enciendo los motores y me preparo para zarpar. Otro planeta, otro Verso Unido, otro despertar.
Pero antes de partir, quiero dejar aquí una selección de las mejores semillas de mi planeta textual.
En realidad aquí se cierra la semilla.
(ahora solo hay que regar)
por cierto, para los que tengan capital, un libro mío a 10 euritos y un disco de mi hermano ruben a 5
[Esta sesión tenía que durar apenas 10 minutos, por lo que se escribió a toda prisa, resultando al final un show de 6 minutos (!). Marcos eligió tres palabras al azar de una 'maceta' de palabras depositadas por el público]
SONRISA CLARIDAD ATREVIDO
Siempre hay un instante, en que la sonrisa duda si amanecer o permanecer recogida, como una semilla, en el fondo de la comisura de unos labios
Pero todo madura y, en el momento adecuado, acaso cuando el que la sujeta menos se lo espera, empieza a florecer
¿Y qué extraño misterio encierra la vida de una sonrisa? Con qué propósito se abalanza a la curva
La cuerva que es dencenso, caída, precipicio, ignorante de su profundidad
Siempre hay un tiempo, en la sonrisa, para la
caída libre
Y
entoces
el suelo
Y un instante en que la duda se hace fuerte FUERTE
FUERTE
FUERTEEEEE
(silencio) (la sonrisa de lado)
Pero toda semilla, como las de este cubo maceta o com lo quieran llamar
tiene ya escrita su verdadera voluntad
Entonces, paso a paso, la sonrisa la emprende con la subida, se trepa, se curva, se estira hacia la CLARIDAD, valiente, decidida, ya la caída pasó y le queda lo mejor por encontrar
Porque no sabe. Aunque ya existía, no sabe
Y es aquí que crece su tallo, en perfecta perpendicular, como diciéndose: ”
“Bienvenidos a la otra mitad de mi vida”
Hice lo que tenía que hacer, aun con miedo me arrojé
Y ahora se levanta, se extiende, abarcando en su longitud toda la belleza y la felicidad que llevaba en su interior
Ya nace, ya se ve desde el cielo su magnífico valor de
SER
Welcome to my SUN (RISE)
(Sol que se eleva)
Pero aun le falta, un pequeño paso mas
Bajo la luz de los cielos, tendida de par en par, poco a poco se abre la flor, y al son de su propio nombre, se abre y muestra lo que tiene detrás:
RISA
Bienvenidos a este libro. Un libro que se escribe aqui y ahora para vuestros ojos. Un libro que, como tú, está vivo (con todo lo que tiene eso de azaroso y de magico)
) ) ) ondas de viento )))
empujando algunas letras por la acera )))) ) ) ondas sonoras son estas palabras ) ) ) )
qué viento las empuja, ni lo sé ni me acuerdo. Ya estoy al otro lado del texto.
) ) ) ) …
. .
. .
. . …
(y algunas gotas puntean también)
(en esta primera página parece que llovizna)
Cada gota cae sobre el hilo de una hoja, se siente en el aire el aroma de una selva cercana
El águila levanta el vuelo
Más allá de las nubes, en el vasto cielo, lejos del frenético impulso de la vida, se va templando el corazón del ave de la montaña.
Qué tierras no habrá conquistado el águila con su mirada, qué noches no habrá sentido, en cada pluma
Desciende, por donde la cascada se hace ancha, y pasa rozando cerca de un indio que a los peces espanta.
El aguila parece inmóvil mientras a toda velocidad roza los pensamientos del pescador infortunado
“Este no sabe que la calma es la mejor caña”
El indio mira al cielo, ve alejarse al aguila y por un momento desearia tener sus alas. Ella ya ha visto a dónde va cuando apenas emprende el vuelo. √âl en cambio, apenas sabe lo que toca, apenas -y con penas- conoce lo que le roza. Que duro que no tenga más que la distancia de un paso como medida de su existencia.
Se interna en la selva -el saco de pescados vacío- todavía no ha aprendido a poner bien el
anzuelo – y es que tiene cierto reparo en clavarle un cuchillo en la garganta al rey del río. Porque una vez tiró del cordel y sintió el tirón rajando, rasgando, como si fuera él mismo.
Mal cazador es el indio.
Siente al águila y -olvidándose de sus garras- imagina que pudiera invitar a las presas hasta sus manos. Que vinieran tranquilas, confiadas, que pudieran notar su respiración tranquila. Que el pez grande se entretuviera en la cuenca de sus manos. Y así, pidiéndole permiso, acaso pudiera tomarle prestada la vida
“Te la devolveré en otro tiempo”, le diría…
El ave MAYUSCULA de todos los cielos es también dueña del tiempo, pues sabe que tiempo y espacio son uno. Atraviesa nubes y pasa junto a colinas y montañas, adentrándose en un rumbo que no es de hombres.
El águila es eterna y solo su mirada vuela más que ella, y solo sus pupilas son más agudas que el pico, su corazón más fuerte que sus garras.
(nubes nubes nubes águila nubes)
Atraviesa una tormenta, se eleva y, cuando ya el sol se le acerca,
se
deja
caer. . .. .
(pero solo cae su mirada de águila)
En una calle de Barcelona, en un raval de esta ciudad medio viva medio superviviente, otro que no es indio ni pasadas vidas recuerda, también trata de atrapar alguna nota.
Se niega a tender anzuelos, a preparar trampas, a cercar con mil estrategias una cerca para ella.
“ojalá viniera sola, ojala la tuviera entre los dedos y libre se metiera dentro”
“yo sabría como tratarla. No tratándola apenas.
La palabra desconfía: “me quieres meter en esta pantalla, y aquí nadaré eternamente, de esquina en esquina”
“Mira aqui abajo”, le contesta.
¿Qué ves?
El (no me determines. no soy hembra ni soy macho)
infinito (no puedo creerlo de quien un día estará muerto)
campo (eso sí me lo creo, aquí voy a sembrarme)
Ese indio y ese ser urbano tienen en común el deseo, el sueño de ser ave que se eleve y no tema ni caidas ni tropiezos. Pero tienen al suelo como aliado.
Nunca sabrá el ave qué es sumergirse en el agua, ni qué extraños caminos recorre una semilla desde el fondo de la tierra.
Nunca sabrá qué es tener toda la vida dentro de una semilla ni esperar con paciencia el momento justo. La semilla no ambiciona, no aspira. Ya es.
Las distancias cortas también son importantes.
Caminar con los pies, sentir el cansancio, contar los pasos, tocar las cosas y que las cosas te estén tocando.
(no sé)
(eso es lo más habitual)
(pero si supiera no podría saber)
(solo soy los ojos de un individuo, sueño a lo largo y ancho, veo lo justo)
(a veces creo que es cuando sueño que vivo)
(y que estar despierto, con todos sus minutos, hace demasiado largo el camino)
(y que ojalá pudiera levantarme sobre las puntas de los pies y, de pronto, dejar atrás el duro suelo)
(pero estoy enmarcado, como una silueta en una blanca pared)
(límites dentro de un paréntesis, más allá del cual, sinceramente: no sé)
(podría contar mi vida aquí dentro, en esta pausa, en este tiempo que empieza asi ( y acaba así)…
Llaman a la puerta
Son insistentes. Le dije a mi secretaria que no quería visitas, que estaba ocupado.
(si tuviera secretaria)
(si estuviera haciendo algo)
(soy un hombre condicionado)
Han dejado de llamar. Eso me molesta un rato. Si siguieran llamando, si usaran el timbre, que para algo lo puse, entonces qué importante. Cuántas cosas estaría haciendo que me impedirían atenderles. Pero ahora,
(es más intenso lo que está fuera que lo que hay aquí dentro, las paredes me han devuelto todos mis pensamientos, como si no les interesaran lo masn
minimo
(qué descaro)
Del otro lado, esta melodía, algo familiar.
Me deshago de mis legajos, quizá dejé aquí algo escrito, no sé si debe perdurar (ojalá hubiera un buen fuego a mano)
Me levanto, me asomo, y le veo
Es el músico callejero
Hoy va mejor vestido
Se ha quitado la chaqueta verde
Dice que le da suerte, yo me callo
Está siempre en la misma esquina y diría que repite siempre la misma canción,
pero cuando le miro, yo que trabajo aquí al lado en esta oficina computerizada, pienso
que en realidad viaja lejos, cada vez, montado en el mismo caballo alado…
Que esa armónica es como una ráfaga de aire, que vuela como el águila de algún sueño que tuve hace poco….
Y de pronto, algo en mi corazón de oficinista me dice que no todo está perdido. Que no tendré que sacar fotocopias toda la vida.
Que acaso el rumor de la fotocopiadora me arrastre, al borde de un río…
Ahora que no me veo en el cristal de la copiadora,
ahora que levanto la vista y os veo a vosotros
A la pareja de la izquierda, a la venezolana de la derecha, a mi hermano,mi amiga, alguin esconocido,
no puedo quejarme, estamos en el mismo lado del espejo.
Y mi tiempo, al menos aqui y ahora, es tu tiempo
Puedo adentrarme, por un momento, en tu cabeza, como aquella aguila del principio, y seguramente, no, seguro, aquí dentro hay un vasto paisaje, teñido de tantos instantes, de tantos segundos como gotas de una lluvia. .
. . ..
. . .
.. (cada gota es un mundo)
“Está bien”, dijo la palabra. “Me has convencido por el momento. Te advierto que soy esquiva y si no lo siento, me borro. pero aqui tienes una pequeña semilla para tu arado:
“Mezclas raciales”
Al atardecer del séptimo día el ingeniero de cultivos excelentes se sentó a contemplar su obra. Extendió delante de sí la probeta con la semilla perfecta.
Solo un extraorinario científico como él podia leer en el oscuro líquido que ahí habitaba la raza más pura de semilla de rábano.
Tomo una taza de te en la mano, tenía hechido el corazón. Tan emocionado. Tantos años de esfuerzo para desestimar miles de semillas y seleccionar la única, la más elevada, excelsa y sabrosa. Y el rábano era solo el principio. Luego le seguirían lechugas, y pepinos, y … no podía continuar imaginando.
Tanto había dejado atras. Su mujer, con quien tan solo intercambió unas palabras cuando se casaron: “Si quiero”, le dijo.
Luego se encerróen su laboratorio. De todas maneras, ella tampoco era perfecta. Era descendiente de polacos.
la tensión de tantos años pudo con él y cerró los ojos. Su mano izquierda sostenía la probeta , que se fue inclinando, inclinando, inclinando.
Cayó en el café
Ni siquiera era puro el caffé
Tenia defectos incluso en el nombre
Al café le cogió por sorpresa recibir un rabanazo…
Pero con alegría abrió sus brazos morenos. Y dejó que se inmiscuyera en sus aromas.
Mezclados, sabían raro. Pero es de ellos el universo de la taza, no de nadie más.
“una cucharilla, si una cucharilla viniera a revolcarnos”
(el científico chalado también dejó caer la taza en su letargo y ambos se fueron a parar a la alfombra)
Mezclados, unidos, desnudos, abrazados, juntados, besándose,…húmedos, se revolcaron como dos amantes que, sencillamente, se han encontrado. Para ellos simplemente fue asi.
Que bueno es estar fuera de algunas mentes
En una azotea, lejos de allí, una mujer suspira de alivio cada vez que piensa que estuvo a punto de vivir con un loco. Demasiado corazón, demasiadas ganas de comprenderlo todo. Demasiada paciencia.
Demasiados sueños redentores hacia él. Hubiera querido cambiarlo, hacerle comprender que era un hijo de puta.
Decirle, con palabras amorosas, que era un capullo
Ponerle el espejo delante, y luego romperlo para ver si, por fortuna, podía ver en los pedazos algún reflejo.
pero estaba tan absorto en su estupidez
Que sólo acertó a decir: Si quiero.
Sin especificar lo que venía luego.
Por suerte, la vida le pasó como una exhalación en el momento preciso. Por sus ojos cruzaron todas las imágenes que estaban encerradas en esa voz sin alma, en esa antipatía congénita, en esa manía por la genética
Y respondió: No.
Qué alivio.
Hay quien dice que todo debería estar en calma. Y si una pasión o un enfado se levanta, habría que agacharlo suavemente, para que no molestara. “Es contrario a la paz, contrario a la armonía, incluso a la respiración serena”
Pero la calma es la divina madre de todas las tormentas.
Imagínate que en el cielo se prohibiesen las tormentas, que los rayos tuvieran que pasar por un examen de luminosidad
“Excede el límite permitido, por favor, reduzca s brillo”
Algún científico loco establecería estándares, segun el día del año
Y la lluvia, tendría que caer por orden
.
.
.
.
.
.
.
(sería monótona)
.
.
.
.
.
Y qué me dicen del trueno.
El ayuntamiento exigiría que no sobrepasara tantos decibelios
Y así la tormenta, ahogándose en su propio ímpetu, ordenada y dócil, se iría apresurando hacia adentro, acumulando, abruptamente reprimiendo, hasta que llegara un momento, en el extremo mismo de su soportarse
que aunque no lo quisiera se rasgaría por dentro
(no quiera estar el alcalde cuando eso ocurra)
‘Aixó no és normatiu’, diria
‘Si us plau, trameti aquest missatge a qui correspongui: què a la excelentísima ciutat de barcelona les tormentes no estàn permeses, que cal presentar una moció o algun tipus de documentación complexa, que sempre falti alguna dada i que vagi a concurs com tothom. Estem en una democràcia.
(otros se empeñarán justo en lo contrario, y con un látigo las obligarán a manifestarse, como si fueran un ejército dispuesto a la destrucción)
A la tormenta,
mejor dejarla en calma
que ella
ya sabe
Este texto, si me permiten, no aspira a ser un águila, ni un gran cazador de sus mentes, ni a ser normativo ni hortográfico,
Un texto que a veces es nube
a veces
quebranto
Un texto es como una vida, con su ciclo, de arriba abajo, de abajo arriba. Es como un libro, con su primera y última línea, como tú y como yo, con todas vuestras letras.
Algunas resuenan con fuerza, otras solo están de paso, hay las que se repiten con la insistencia de quie quiere acordarse de algo
Otras se detienen, suspendidas, como un ligero espanto, como un susto con sus admiraciones e interrogantes en el aire !!!!
! Como lanzas
? Como cambios de sentido
^ Como cejas fruncidas
‘ Como pájaros
= Como filas de soldados
/ Como una pared que se derrumba
” Como dos amantes
$ Como .. ya saben
& Como un complicado regreso
( como una puerta que se abre
) y otra que se cierra
* como tú estirando los brazos
+ Como yo aquí clavado
yo os digo que un texto, igual que tú, es mágico
tiene una voz callada, pero cuando suena SUENA
Solo puede hablarse con él, cuando se lee, y no te responde nunca, a menos que, como este de aqui,
esté vivo.
Un texto tiene sus leyes, mas bien es esclavo. Ordenado de izquierda a derecha, desfila de arriba abajo.
Pero a veces, solo a veces… [aquí subo el cursor página arriba y escribo, en una línea al azar: DECIDE SU DESTINO]
Querido público:
Las cortinas sobre nosotros se arrojan.
Lo que leyeron, lo que escribieron en el silencio de su mente y su corazon, llévenselo
Si fueron águilas, o solo un rábano, no depende de nosotros
Todas las comedias se presentan para hacer de espejo
Si lo logran o no, depende en verdad de quien se está viendo
Gracias por venir, fueron sin duda, la razón de mi existir. Si no me leyeran, qué seria de mis líneas
Si no me escucharan, a donde iría mi música,
Todos les debemos en justa medida, el reflejo, el sueño y la realidad, de este humilde evento.
(no olviden que está a la venta un libro y un disco)
Transportaba en sus letras una melodía. Un sonido inherente, el eco de un significado que quedó atrás en el tiempo…. en el tiempo de la oscuridad, donde flotar, caer, rodar sin tocar suelo, era parte del misterio….
Ecos que aparecian y desaparecian, como el ?????
como la duda en el momento álgido y frío de su existecia
Qué ha de ser… esta noche… que ya acaba………
Y la mañana se presenta con sus palabras ya teñidas de nuevos sonidos.
El camino de pronto es ancho y largo el objetivo de estos pasos que recién se dan en el nuevo paisaje.
De la negra espesura apenas quedan, dolores de huesos que dieron con su largo en el duro suelo. Algo dejaron en lo hondo de la tierra, algo que ya tiembla, lentamente, en busca de la superficie.
Ya brota, mira qué timida, esta línea. Que no crece hacia arriba, sino que de izquierda a derecha, de arriba abajo, en perfecta contradicción con su naturaleza creativa, va tendiendo su tallo en busca de la luz
Luz – Y la palabra, aunque negra, lleva toda la semilla del árbol en que se ha de levantar.
Luz que siendo negra, brilla
Qué ligera es la memoria, que cuando pesa, pesa,
y cuando una brisa la toma entre los dedos la eleva y la suelta, qué rapido se desvanece dando paso….
“Y bien”, dice el texto según se prolonga su vida todavía una línea, “Este es mi reino, siempre nuevo, siempre infinito. De mí depende que tome la forma de un laberinto, de un alto muro, de una cascada
Todo lo transporta la palabra
Si el muro se levanta, con cada coma -fuerte cemento que entre las frases se cuela para sujetarla- si se alza amenazante ladrillo a ladrillo, bloqueando mi paso, mi texto valiente, yo abriré rendijas, donde lo que era ANTES sea AHORA, donde lo que era OSCURO sea CLARO y brillante.
Porque este muro quizá no lo salte, quizá se vuelva tan ambicioso que amenace con el vértigo arrojarme. Pero entonces, le digo a esta pared,
Te cruzaré como un ratón minúsculo por debajo
Y aun me permitiré unos saltos,
Para dejarte sin suelo
Pues el suelo es mío, mío su universo de posibilidades
Pintaré con letras una brisa, de la que puedas sujetarte -pues ella no te sujeta a tí, es presta a soltarte, invitarte al vuelo, ya tu sueño no es negro sino blanco
Brisa extraña y escueta la que lleva este texto de la pantalla a tus ojos, de tus pupilas de nuevo al fondo de tu alma, que como la mía ha caminado un paseo largo para estar aquí sentada, vibrando
Incluso el guión celebra, creciendo, el espacio que delante de él se abre
Mas son flores flexibles estas, tan altas como las quieras ver, tan raras como las imagines, tan llenas como vacías -depende, y en esto soy estricto, de lo que tengas en la mente
Sería más justo dejarte en blanco, para que redecoraras tu memoria como otros ponen sus muebles
Pero aquí estás con tus ojos abiertos, permeable, vulnerable, receptivo, reactivo
Exactamente como yo
Exactamente como él
En la frontera desfila el ejército. Tambores de guerra anuncian el principio de un duelo
El duelo entre el temblor y la calma.
El temblor, cómo no, hace temblar al suelo, sus serpientes se deslizan, son invisibles y se cuelan en el alma, hasta las venas, y allí como barcos acelerados se precipitan, rugen, se abalanzan, y riegan el corazón
La calma, en cambio, no parece gran cosa
No hace ruido cuando se tiende lenta pero inexhorable, sobre los nervios
Ganará la batalla. Porque como el diablo es vieja
Y estaba antes
Ella es, en verdad, la tierra, el camino
La calma siempre vence con un golpe de tecla
Cu muñeca azota las culebras, “sois vosotras las inquietas”
Así se vuelve la calma el espejo de la tiniebla
Y del teclado, de la pantalla a mis dedos, a mi carne se transmite, eléctrica, invadiendo, apartando, saciando las sedes y las hambres
Todo pasa
Incluso lo que quiere quedarse
Pasa
El río corre, como corre el texto a sabiendas de que no hay final en esta página.
En el principio fue la impresión primera, el fotograma que se graba en la película. (puede que esté en peligro como dice el windows, y eso significa que estoy vivo y no soy un fantasma)
Como un ojo abierto, se capturan los instantes, y hasta que no se acuda al hombrecito de la tienda y se encargue un revelado profesional, no vas a saber
Ni cuántos fantasmas te rodean, ni qué luces te guardan, ni con quién estabas realmente
Ya se sabe que las cámaras -como los textos- captan cosas que no entiende la mirada
Miras la película a contraluz. Nunca imaginaste que en verdad ya estuviste ahí, ni que tenía movimiento tu vida, que a cada fotografía le sucedería otra. No.
En ese momento pensaste que todo era presente
(bastan tres fotos para que haya un pasado, un presente y un futuro)
Quizá es que estaba volviendo, te dices mientras lees la secuencia.
O acaso solo es, el primer fotograma de
una (la tuya)
nueva (siempre)
película (aquí salimos todos, incluso los extras que están leyendo)
Cómo sabes que no eres tú el que estás escribiendo esto
Como sabes que no has decidido ya cómo va a terminar
Y que los demás, aquí el músico y el escribiente, estamos a tu servicio, como meros electrones respondiendo a tus estímulos
Quién es el mago?
Solo tenemos un color para pintar esta pared. Levantas el cubo en alto, tratando de que le de la luz del sol. la pared es ancha, como un lienzo.
Solo tenemos un color pero lo usaremos bien.
Como el artista japonés motea y convierte su papiro en un suspiro, su tela en un paisaje
Pájaro
un árbol
(mi casa, mi cueva)
Que por arte de magia levanto hasta el cielo
Y aquí, en este rincón, un niño asomado a la verja de una gran casa en la que siempre quiso entrar sin atreverse.
El candado está roto, pero él es como el pájaro que se acostumbró a la jaula, aunque esté fuera
Decidimos el tamaño: la casa es inmensa. Un mundo en sí misma, con algunos árboles como satélites
Entraremos cuidadosamente, vigilando cada paso porque si hay que repetirlo enla escapada. Dejaremos una fuerte huella, para que el tiempo de huida se exactamente RÁPIDO
Pero ya hemos cruzado. Y andar hacia atrás es para los cangrejos
La casa es el misterio, pues no tiene paredes ni ventanas ni puertas ni techo ni sótano ni nada que la identifique como casa
Eres tú que has visto una casa.
Quizá no entres, sino que estés saliendo.
Quizá tu eras la cueva y la casa el campo abierto
Pero ES una casa porque te alberga, te da cobijo con techos tan altos como el cielo
(solo es que las habitaciones son muy grandes, piensas, que bueno que no tenga límites y no pueda acostumbrarme)
Te tiras en el sofá con algúna excusa (la tos está muy ensayada), cualquier motivo para darte por cansado y preparar una pausa.
Desde aquí ves lo de siempre: todo o nada. Tomas el mando y prendes la tele:
(echan una película en blanco y negro, muda, pero sonora en tu cabeza)
Haces záping
Una palabra tropieza con otra: una comedia
Zaping:
Un tipo en un sofá, con un mando, haciéndote záping
(pausa de 5 min)
Rubén, al escenario, deja las bambalinas para luego
Y las conversaciones de barra, y los recuerdos
Estamos aquí para olvidar, para hacer nuevo lo viejo
Tiempo.
Me dijeron que el tiempo era contínuo. Que ni siquiera tenía un ciclo.
Que no tenía principio ni fondo, ni fin
Me dijeron que más que vivir en el espacio, vivíamos en el tiempo
¿Cómo se puede vivir en algo que no comienza ni se acaba?
Que no tiene forma ni espacio.
Pero conocí a un hombre para quien el tiempo sí se podía dividir.
Su cabeza habitaba el futuro, y como tal se proyectaba fantasmagóricamente dentrás de los sueños
Su cuerpo cargaba el pasado, su carne la piel de una mochila, llena y profunda, pesada
“Será por eso que aun toco el suelo”
Sus pies, en cambio, las plantas concretas y humildes que nunca a la luz aspiraban,
caminaban el presente
Y mientras su cabeza como la del gato de alicia se sonreía o lloraba de cosas que todavía no habían pasado
o que habían dejado de existir,
Mientras su cuerpo almacenaba como un avaro las experiencias de su ignorancia,
Sus pies, aun dentro de los zapatos, aun sujetos por cordones como cadenas,
aun ocultos dentro de la sombra aromática de sus calcetines,
Sus pies eran libres pues conocian el peso de cada paso,
Y los pies no piensan, ni se sabe cómo se sostienen, pero sí sonconscientes de lo que sostienen.
Tienen escasos movimientos, sin grandes aspavientos saben que sin ellos,
la mente y el cuerpo se arrastrarían por el suelo
Sencilla es la vida de un pie
Y que ligera, aun con el calor de ser tan prisionera, puesto que si quieren se paran, y tambalean,
y toman el ritmo de la tierra.
Ni la cabeza ni el cuerpo mandan sobre ellos
Y
tienen esos instantes
gloriosos momentos
en que están levantados
Y qué bueno que con frecuencia -inevitablemente- se suceden
Y luego tienen ese otro tiempo en que caen y levantan todo el planeta bajo ellos
Y tienen su sexo, cuando se desnudan y abrazan mojándose en el fresco lecho de un río.
Quién les podrá negar ese descanso -andaron la vida entera por nosotros, nos llevaron
a lugares que ni siquiera soñando …
“Could I feel the ground”
Desnúdame
Primero corta los cordones, no te entretengas en desatarlos,
No voy a necesitar estas cárceles que me separan de la hierba
Sabe que en mi planta está el mapa de todo lo que eres
(los pies, solazados, se dan un abrazo, el dedo gordo recorre con sutil encanto, la planta cansada. Son guerreros en su parnaso, son soldados y amantes que yacen separados)
El izquierdo andó los dolores, el derecho los placeres
Saben que no pueden alzarlos por mucho tiempo, a menos que la cabeza quiera saber qué se siente en vez de pensarlo
Tiempo.
Tiempo para un pie antes de volver al trabajo.
(dadles, de vez en cuando, un buen masaje)
Un día este tipo que anda fracturado se caerá al suelo y el suelo y sus huesos serán benditos. Con suerte su cabeza se golpea y su cuerpo,
y los tres serán uno
Al salir de la casa -que estaba tan de par en par abierta que ni los goznes sonaron- la tarde se había puesto roja
Y de golpe perdió recuerdos y los pensamientos se convirtieron en actos
Tomó decisiones, la noche se avecinaba de nuevo. Un día entero es oscuro y es claro. Es como un año, como un segundo. Ni se divide, aunque ocupe diferentes casillas en el calendario. (los calendarios son falsos)
La tarde se oscurece. Otra vez la oscuridad en los ojos, acaso el miedo, acaso el mal sueño que amenaza el descanso
Y se mueve rápido el chico, que por arte de magia dejó de ser niño
Buscará un cobijo, un lugar donde levantar un hogar para su sueño. Pronto se abandonará a silencio y se abrirá el espacio (y el tiempo) en su interior.
Parece que nada a cambiado -porque todo se repite estúpidamente diría el ignorante- pero si ha estado atento,
verá
cómo se hizo grande y pequeño,
cómo tembló y un ejército de culebras acechó su equilibrio
Y cómo saltó la colína, hasta llegar al río
Atrás, atrás quedó todo.
Ya estoy limpio de nuevo, dispuesto al sueño… que tomará el relevo
(preparen su inconsciente para viajar lejos esta noche, cuando ya estén a salvo de este texto)
Al final, el vacio, como al principio
Solo que incluso ahora, ya parece más
lleno
(crecen rápido las palabras si se las riega con significados)
Con ondas sinuosas se aproximan los cansancios hasta los párpados,
destellos repentinos de imágenes robadas al silencio
Un estallido y te vencerá el sueño
Pero no.
Antes debes dejar que termine ese lamento, que se esfume pues ya tuvo su jornada laboral y la cumplió a rajatabla
Despide a las dudas, dales el día libre mañana
Contrata un vigilante nocturno que te evite la desgacia
Tu casa blanca es ahora una mansión gigante donde con amor cuidas tus noches
La bata roja, la hoguera roja, la ilusión roja de un nuevo mañana
Una copa de brandy, te gustan los lujos que puedan nombrarse
(son baratos y efímeros, peros satisfacen igual)
Y cuando naciste a este día ibas temblando, tropezando con cada coma y ahora
Me cortaste de golpe
Esas cosas pasan. Nada es duradero. Mejor no sujetarse, o nos quedaremos siempre leyendo
Amo un texto que sea libre, que no peligre con quedarse en ningún libro
Un texto que vuele, ¿se imaginan? de este espacio al espacio más ancho y más infinito de sus amables mentes
Se lo mando. Me lo cuidan y alimentan, le conceden un pequeño rincón -si quieren, por no molestar, en su inconsciente-
Me lo nutren y riegan y en menos que canta un gallo
El texto es todo suyo
Es libre y no traiciona a su dueño
Porque no tiene
Pero
Si se les ocurre sujetarlo, si por un instante piensan grabarlo con tinta en algún legajo, les aviso
Mañana
Mañana se habrá marchado
Si yo fuera ese texto estaría de acuerdo. No diría nunca “esto no lo escribí”, pero siempre podría escribirme de nuevo
La orquesta da su entrada
El espectáculo del día ha terminado
Fuiste un soldado, batallando por la calma
Fuiste un aveturero que pequeño cruzó la alta verja de gárgolas amenazantes
Fuiste el lascivo pie que ama y desea
Fuiste un caballero en bata de satín
Una copa en la mano, elegante
Fuiste el temblor y el descanso
Todo fuiste y en breve no serás nada
Y dispuesto a caerte para alinearte con tu cabeza, tu corazón y tus pies, dispuesto también a levantarte y dar un salto que toques el cielo, te acuestas en medio de honores musicales, y cierras
OCUPEN SUS ASIENTOS, COMO CADA PALABRA OCUPARÁ SU LÍNEA.
TODA LA MEMORIA DE UN TEXTO SE RESUME EN EL LUGAR DONDE TROPEZÓ CON SU ÚLTIMO PUNTO Y APARTE, Y TODA SU PERSPECTIVA NO VA MÁS ALLÁDEL PRÓXIMO SALTO DE LÍNEA.
QUÉ SUEÑO NO EMPIEZA EN EL OSCURO ALBOROTO DE UN SILENCIO SOSTENIDO
“Como quien templa una guitarra puedo ensayar mis palabras, A ratos perdidas, a instantes encontradas. Llevan en sus letras una carga. ¿Podrán soltarla?
Y acaso volar en alguna esquina
y acaso reunirse y contar la historia
que las trajo a esta página.
¿Qué sabrán las palabras de su destino final?
¿Lo conoce acaso quien este texto escribe?
¿Lo conoce el misterio (…)?
Apenas un ritmo, única parte del camino, y a lo lejos, como en un río, de pronto surge el escalofrío, el temor se ha desvanecido y el texto sabe, con la inocencia de un niño, que la melodía le empuja y sólo tiene que seguir el hilo, que la sonrisa le espera al final de este capítulo”
PRIMER MOVIMIENTO – PLANTEAMIENTO
(Angel ya toca fluido)
“Llueven escalofríos. Todavía no está templado el camino. Gotas de rocío se confunden con el sudor de quien zarpó de puerto desconocido.
El mar se abre en todas direcciones. Ni una falta, ni una se ausenta, y sin embargo la corriente, en el misterio del océano oculta, comanda la nave de estas líneas. Líneas que son a veces un pequeño salto, una pequeña ola.
Atolondradas memorias caen sobre el marino mientras contempla la noche. La luna no se mueve, pero crece lentamente. Las nubes se disputan el raro privilegio de ocultarla. Y en el momento preciso, cuando los dedos del músico de a bordo lo anuncian, cuando ya reocorrió las cuerdas y más suelto se encuentra, en el momento preciso, digo, una estrella.
Amanece como oscurece, con la intensidad calmada, se eleva de nuevo el astro y se mira a lontananza. Quien se preguntó dónde iba olvidó su interrogante, solo tiene por delante la tierra que le prometió su sueño antes de cruzar el océano de esta página”
SEGUNDO MOVIMIENTO – NUDO
(Cambio de ritmo, en este movimiento se trata de incluir al público)
“No se oía un alma, cuando el pie puso en la playa. Con él desembarcaron todas sus ganas. Alzó la vista, apartándola de sus sandalias, y vio que todo un pueblo le miraba.
Extrañas costumbres tenían, pues nada hablaban. Se sentaban alrededor de mesas -sin duda una muestra de su empatía- y bebían variados líquidos de fuentes cristalinas.
El marinero, aterrizado ya en sus ojos, saludó con un gesto. Bienvenidos a mis letras. No soy extranjero, sino un hermano que largo tiempo fue preso. Sujeto por cadenas y enterrado hasta el cuello.
El pueblo no hablaba pero parecía escucharle, y dándose por bien recibido, el marinero, dejando que las olas arrastraran lejos viejas heridas, se mostró ante ellos y les hizo este regalo: (…)”
TERCER MOVIMIENTO – DESENLACE
(cambio de ritmo. Ahora solo puedo imaginar la reacción del público)
“Ya se despierta una sonrisa. Este pueblo quizá no hable con palabras. Acaso tenga por costumbre responder con el alma. Otra sonrisa ! apunta el grumete. ¿Será que a esta hora florecen?
Y así se van levantando los arcos de cada boca y, de pronto, la sonrisa se desprende de sus sones y estalla la risa, sin prisa, sin pausa, con la alegría de quien da por bien recibido este poema.
Lejanos tiempos nos preceden, en los que todos vivían en el extranjero, mas parece que la hora se acerca en que nos demos la vuelta y, volviendo sobre nuestros pasos, desandemos los caminos, descrucemos los mares y regresando a nuestra tierra abracemos el corazón que guardaron los antepasados.
Vivan los sueños que conducen al despertar, vivan los viajes que llevan al reencuentro, porque aquí, en este sencillo texto, volvemos a ser uno, palabra, música y aliento.”
DIALOGO
(estructura en la que Angel toca, luego yo respondo por escrito y luego él responde con música)
(Angel toca)
“El pentagrama se inclina hacia el cielo, y sobre cada línea se posa un sueño. Escalan los sueño, a veces rápido, aveces decididos, y tan pronto como alcanzan su objetivo y tocan con los dedos la flor cálida de su sino, descienden relajados, confiados, sencillos, pues han visto que esta escalera estará siempre a su servicio”
(Angel responde)
“Del amanecer a la noche repiten los sueños sus costumbres. Son rutinas de poetas que habitan los jardines. La rutina del poeta siempre es la misma: empieza con u silencio y con otro silencio termina. Y en medio, en la longitud del día, desgranan sus versos sin leyes, al compás de la vida”
(Angel responde)
CUENTO
(Angel pasa a tocar con estilo aflamencado)
“En la minúscula esquina de la avenida de la gran ciudad asoma el ala de un sombrero. Las manos en la espalda, acaso ocultan un pensamiento. Los ojos atentos, pero en silencio. Los dedos recorren una vez más la comisura del sombrero.
Se oyen pasos, no son vagos sino claros. Los tacones de una mujer de vestido rojo y rojos los labios. En su corazón una espina, la columna erguida y el orgullo herido.
En la minúscula esquina de un mundo mayúsculo dos extraños se cruzan, la punta del sombrero con a de los tacones severos. Sus miradas, por un momento, convierten el ángulo muerto en infinito misterio”
CIERRE
(Angel toca algo alegre, me suena a viaje)
“El tren llega a la estación con media hora de adelanto. Dos amigos sin prisa lo esperan hace rato.
El tren les tienta, se hace el lujoso: ‘Tengo mil vagones y todos de oro. Subid muchachos, sin vosotros no marcho. Veréis el mundo y (…)’
Los chicos se miran. Él insinúa algo con su guitarra, el otro le responde mirándole. Y escribe en una servilleta que arroja al pie de la vía: ‘Nosotros no vamos, porque ya estamos. Las vías recorremos a nuestro ritmo y sin altos, pues cualquier día todo tu oro nos apea del barco. Aquí por oro tenemos el alma, por raíles nuestros pasos y, a diferencia de ti, nuestro destino no está escrito de antemano”
Más o menos esto salió, ni idea de cuánto duró la sesión, si una hora o más o menos. Pero lo que es cierto es que podemos hacerlo y cada vez saldrá mejor.
¿Dónde estoy?
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