El zigurat

by Marcos Xalabarder

Dedicado a Falcom

Como llegaron las palabras:

El sentimentalismo solo no hace nada|es tambien racionalismo (calidad literaria pura y dura). Unicamente mi opinion.|la literatura no solo es corazón

El cuento:

Para ser una Torre de Babel sólo tenía dos pisos. El constructor tenía intención de levantar muchas más plantas, miles, pero no se decidía a dar las órdenes necesarias.

Quería llegar al cielo y verle las barbas al Señor, como todo buen arquitecto, pero sentía una opresión en el pecho cada vez que depositaba una pesada piedra sobre la base del templo. Era que le hacía sufrir poner tanto peso encima de la cámara secreta donde se guardaban las reliquias. “Cuando lleve cinco pisos, el techo de la cámara correrá peligro”, se decía murmurando, y con los dedos jugando a sus espaldas caminaba a grandes zancadas de un lado para otro gritando:  “¡Mejoraré la estructura! ¡Mejoraré la estructura!”

Pero a pesar de sus intenciones y de las amenazas de muerte que le dedicaban los sacerdotes, no encontraba el valor suficiente para levantar los ciento ochenta niveles que faltaban. “¡Que no llegamos! ¡Que no llegamos!” le decían los sacerdotes alzando sus uñas con estudiados gestos de violencia. Sin embargo el arquitecto resistía alegando que la misión del templo era preservar la pureza, no amenazarla.

Un día la presión de sus superiores fue tanta que temió por su vida y tramó un plan. Por la noche entró en la cámara secreta, tomó la reliquia entre sus blancas manos y se la guardó en el bolsillo interior de su vestido, junto al pecho. Luego selló la puerta del templo. A la mañana siguiente hizo circular el rumor de que el templo estaría terminado en 7 días.

En efecto, los años de preparación dieron su fruto y la Torre se elevó ciento setenta y nueve pisos más en un tiempo récord.

“Excelente trabajo, arquitecto”, le dijo el rey. “Seguro que las reliquias estarán ahora en contacto con el mismo Dios”.

“No le quepa la menor duda, señor”, respondió el arquitecto llevándose la mano al corazón.

Cuentos relacionados
  • La ofrenda En el templo todos los monjes mostraban sus respetos al...