El rey que echaba en falta
by Marcos Xalabarder
Había un rey que echaba en falta.
Echaba en falta las risas de sus cortesanas, los aseos en bañera de las mañanas, las carreras de luciérnagas, los rodeos, las distancias que se acortaban, una palmada, los leones del patio rugiendo de madrugada, la respiración pausada, el antojo de una embarazada, el peso de las cosas mundanas, un pelo, una rosa, un pato.
Pero todo esto no era nada, comparado con lo mucho que el rey echaba en falta a… Rosanna.
“Pero amado rey”, le decía la corte entera. “Si la has visto esta mañana !”
“Ya !”, gemía el rey, “Pero es AHORA que la echo en falta !”
“Copioso rey”, le susurraban las doncellas, “Pero si vendrá esta misma tarde !”.
“Ya !”, rugía el rey, “Pero es AHORA que la echo en falta !”
Por fin Rosanna apareció ante los ojos del Rey. Lo abrazó y después de dedicarle dulces palabras le dijo:
“Mi rey, ¿por qué si me tienes contigo continúas triste?”
“Hay mi niña, ahora no soy yo el que está triste, sino que estoy muy feliz de verte.
¡Son mi pasado y mi futuro los que AHORA te echan en falta!!”
No hay cuentos relacionados.