El eje de la rueda de la fortuna

by Marcos Xalabarder

Un hámster corría sin cesar dentro de una rueda. Pero por más que corría y corría siempre estaba abajo.

“¿Cómo llegaré arriba”, se decía, “si esto se mueve tanto?”

Probó a tomarlo con calma pensando que “pasito a pasito se llega a la cima”. Tras varios días caminando por la rueda comprobó que no había subido ni un peldaño. Entonces, furioso, empezó a correr tan deprisa como pudo. Pero no subía. En cambio, la rueda giraba con tanta fuerza que llegó un momento en que era ella la que le hacía correr a él.

Con la lengua fuera, el hámster rendido se dejó caer y durante un par de vueltas supo lo que era alcanzar la cima.

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