Carta de la Fortuna
by Marcos Xalabarder

El rey de los monos tenía problemas con su gobernación porque, a diferencia de otros reyes que gozaban de mayor estabilidad, su mandato era siempre temporal.
Su trono era una rueda cuya función era girar. Cuando regía en lo alto de la misma, daba órdenes sin parar, dictaba leyes y todo el mundo obedecía sin rechistar.
Mas, ay, cuando la rueda giraba y el siguiente mono ocupaba su lugar, nada podía hacer, ni ver, ni decir hasta que no volvía a reinar.
El reino de los monos tenía un solo guardián, que obedecía sin excepción a quien ostentara el más alto lugar. Y siempre, con cada nueva regencia, destruía sin embages todo lo que el rey depuesto había dejado por acabar.
Extraño se siente siempre el rey mono cuando recupera su lugar, porque sabe que sus órdenes son efímeras como las olas en el mar.
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Comments
Marcos, he leído dos de tus cuentos me parecieron realmente sensibles pero sobre todo, por lo menos a mí, los puede uno “ver” en su cabeza y sentir en el corazón…seguiré conociendo tu pagina
Querida ReinaIsabel, muchas gracias por tu comentario, un gran abrazo