Breve prosa al desierto

by Marcos Xalabarder

Qué vanas son algunas llamadas…

No hay nada más lleno de posibilidades que un desierto, porque todos sus caminos son el camino. Te respeta si le respetas, de lo contrario te dejará que creas que esta o aquella loma es un punto de referencia y luego, cuando inevitablemente la pierdas, te sorprenderá la noche sin un fuego que te guarde.
Es duro por sincero y generoso con quienes también lo son. Te regala bóvedas celestes, templos minúsculos llenos de poder, hermanos y aliados lagartos que hablan sin moverse bajo el sol.
Un desierto es un océano, pues bajo la tierra árida circulan los rumores del amazonas que van a dar al mar. Quien nada ve nada recibe, pero quien contempla se encuentra a sí misma en cada pulgada de su cálida piel. Basta un susurro, un eco dulce, para que detrás del seco seto rodante responda el espíritu la llamada de tu Ser.
Hablas, pero sabrás escuchar?

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