Apaguen la luz al salir del túnel
by Marcos Xalabarder
Había un coche al que le tenían que recordar todo el tiempo que apagara las luces cuando saliera de un túnel. Él no se acordaba. Tenía unas luces tan potentes que la claridad con que veía el túnel era tanta como en el exterior. O eso le parecía. De hecho incluso se le pasaba por la cabeza que aunque fuera de día a algunos tramos de la carretera le harían falta unas buenas luces largas.
El momento de apagar las luces no le gustaba. Siempre hay un segundo en el que se nota la pérdida de lumbre, la bajada. Y por un instante el mundo exterior, la luz del día, parece mortecina. Un coche, sinceramente, prefiere llevar las luces siempre puestas. No gastan nada, no se terminan, no dependen de nada. Bueno, si acaso de que no se acabe la gasolina.
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