Amor de pies
Eran amantes ocasionales. Solían encontrarse en las frías mañanas, bajo la ducha. O en los cálidos domingos de primavera, en los que podían juguetear bajo las sábanas hasta bien entrada la mañana sin que nadie les molestase. Pero su época preferida era el verano. Entonces sí que podían sentirse libres durante largos periodos de tiempo. [...]