Pidemeuncuento

Cuentos personales con tus palabras

Month: January, 2006

El espantapalabras

Dedicado a Cola de Paja Era una escoba que espantaba palabras que no le gustaban. Su cola de paja barría los insultos y las desgracias. Los empujaba debajo de las camas, los escondía en los felpudos y en las cornisas de las ventanas. Cuando la escoba barría palabras no sabía distinguir las buenas de las [...]

Libro de magia

Dedicado a Sombra Capítulo 1: el obstáculo Había un obstáculo que no se quitaba de enmedio. Todo el tiempo se lanzaba delante de un pié o de una cabeza para que se dieran un golpe con él. El obstáculo tenía vocación de subsistencia. Y era obstinado el tío. Aparecía en las conversaciones profundas para interrumpirlas, [...]

El insaciable

El simple avistamiento de un plato de comida le recordaba que tenía hambre, mucha hambre. ‘A veces se me olvida’, pensaba, ‘si no fuera por mi trabajo en este restaurante me olvidaría de mi apetito’. Cuanta más comida veía, más hambre sentía, al revés que los clientes, que solían dejar de lado la mitad de [...]

La cruz

Bien hundida en la tierra la cruz sostenía un alma moribunda. ‘La sostengo’, decía, ‘porque el alma moribunda quiere volver al suelo, donde siempre ha encontrado el alimento; y yo la ofrezco al cielo, donde podrá beber hasta saciarse del cáliz divino. ¡Tengo muy claro mi propósito!’ Un romano que por ahí pasaba le preguntó [...]

La válvula

A la válvula le daba igual para qué lado la empujaran, pero le gustaba estar abierta. Adoraba los momentos en que no obstruía nada. De hecho prefería ser una válvula rota a una nueva. Ojalá en una de estas una corriente furiosa la partiera! Como a toda válvula lo que más le disgustaba de su [...]

Un claro en el bosque

A Juandi Era una ardilla que sólo se andaba por las ramas. Todos sus recados los hacía saltando de árbol en árbol. No le gustaba bajar a tierra. “Es peligroso”, decía, “y además desde aquí se ve todo mucho más claro”. Como siempre encontraba fruto entre las ramas de los árboles y el bosque era [...]

Un claro en el bosque (versión II)

Era una ardilla que solo se andaba por las ramas. Todos sus recados los hacía saltando de árbol en árbol. No le gustaba bajar a tierra. “Es peligroso”, decía, “y además desde aquí se ve todo mucho más claro”. Como siempre encontraba fruto entre las ramas de los árboles y el bosque era denso, nunca [...]

La comba

Dos niñas jugaban a la comba, que trenzaba hermosas parábolas sostenida por sus manos. Una la tendía fuerte y la otra la distendía; una la elevaba y la otra la hacía volar a ras de suelo. Pero no permitían que los niños jugaran con ellas. No querían ver torcer el gesto a la cuerda y [...]

El hombre que ya no podía escribir

Un escritor que no escribe no es nada. Y a los escritores no les gusta la nada, porque en ella no hay palabras. Bueno, solo hay una pero ni siquiera se pronuncia. Este escritor, que pensaba que la página en blanco no existía, se encontró de pronto con un paquete de cien folios sin abrir. [...]

El monolito

Dedicado a Guillermo Un flamante monolito estaba erguido en la sala principal de un museo. “La gente me ve como una pieza de piedra”, decía el monolito, “pero dentro de mí han habido muchas cosas. Yo he sido adorado, venerado, devocionado. Ante mí se han cometido sacrificios y se han castigado pecados, he sido testigo [...]