Sombra de un gato

Era un gato largo como lo era la noche. Donde se terminaba su cola su sombra se estiraba hasta doblar varias esquinas. Caminaba lento, educado en el sigilo, porque tenía que arrastrar metros y metros de sombra delgada. Las luces esquivas de la madrugada se la multiplicaba. Le gustaban los lugares oscuros, dónde su sombra [...]