Aikido: el arte de la no guerra
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on March 12th, 2010
De todas las artes marciales, el Aikido es, a mi juicio, la más evolucionada. También la más difícil y bella, pues consiste en utilizar la energía del contrario para derrotarle, evitando en todo momento el enfrentamiento. Se trata de un arte que puede llevar una vida dominarlo y que es, a la vez, un camino existencial aplicable a todas las áreas de la vida. Hoy he recuperado estos vídeos de una sesión a la que asistí con el maestro Marcelo Gómez. Disfrutadlas porque no tienen desperdicio.
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El gato de Chesire
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 12th, 2010
Todo el mundo conocía la vida pública del gato de Cheshire. Le gustaba aparecerse a trozos en las copas de los árboles. Escogía para ello momentos cruciales o cruces de caminos con muchas coincidencias. En particular, le gustaba tener audiencia. Y si ésta era selecta como Alicia o la reina de corazones, tanto mejor.
Nadie escribió nunca sobre a dónde iba el gato de Cheshire cuando desaparecía. Todo el mundo sabía, sin embargo, que su evaporación no era un truco de magia. El gato desaparecía de verdad. Primero la cola, luego las patas, algún bigote, las costillas y, poco a poco, el resto iba detrás. Se complacía mucho en dejar para el final su sonrisa colgada del aire con la intención de aterrar a los espectadores. Pero de lo que no había duda era de que cuando el gato se esfumaba ya no estaba allí más.
En realidad al gato le gustaba manifestarse, ya fuera completo o por fases, porque cuando no lo hacía, no existia. Si no se aparecía ante alguien simplemente no era, no pensaba, no sentía. Peor que un fantasma. Era una inexistencia.
Un día se planteó no volver a desaparecer. No valía la pena dejar de existir en el mundo por hacer una broma. Así lo hizo. Entonces el gato de Cheshire se convirtió en un simple gato en un árbol. Y la gente de los cruces y Alicia y otros señores con sombrero comenzaron a no darle importancia. Cada vez se fijaban menos en el gato pues, al fin y al cabo, es normal que los gatos se suban a los árboles. Luego de él se olvidaron y pasó a ser un gato invisible de carne y hueso.
Dos hermanas
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 11th, 2010
Dedicado a Elvira Aller
Una insistía en perseguir a la otra. “Deja de seguirme, por favor”, le decía la mayor a la menor.”No te persigo, tú te pones siempre delante”.
Se peleaban con dulzura. La distancia entre ellas, sin embargo, no la vencían con los años.
“Yo abro camino”, recitaba la primera. “Yo te confirmo que vas bien”, contestaba orgullosa la segunda. Y así, igual que hacen falta dos notas para que suene la música, bailaban las hermanas su caminito azul de cielo, de río y de viento.
Fue solo que, llegando a viejas, la edad se estrechó de pronto y no hubo diferencia. “Te he pillado”, dijo la menor. “Ya no hay grande ni pequeña”.
“Es verdad”, le respondió la mayor con una sonrisa de pilla. “Pasa, si quieres, delante, que yo no tengo prisa por llegar a la meta”.
Ahora puedes enviar un donativo con Paypal
Posted by Marcos Xalabarder in Noticias on March 8th, 2010
Pidemeuncuento es una página gratuita. Mis cuentos son regalos y no cobro por ellos. Sin embargo, un modesto donativo me ayudaría a mantener la página y estimularía mi compromiso con este proyecto.
Desde hoy puedes enviar un donativo via Paypal a través del nuevo botón que he instalado en el menú de la derecha.
Dos nuevos Improtext!
Posted by Marcos Xalabarder in Noticias on March 7th, 2010
El 6 y el 11 de abril, dos nuevas sesiones del espectáculo Improtext. El 6 de abril en Elèctric Bar (Gracia) y el 11 otra vez en La Papa (Poble Sec).
Es posible incluso que en marzo salga otro ‘bolo’ (joder, ya hablo como un músico) en una importante librería de Barcelona. Os iré concretando e informando, pero puede que estemos ante un nuevo género literario de literatura viva.
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La luz del ocaso
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 6th, 2010
Dedicado a Andrés
Como una nota prendida del inmenso pentagrama, la niña se da la vuelta para medirse por última vez con la montaña. Y no ve sólo inmensa roca que la observa a pocos metros, ni la cresta pedregosa que levanta su camino hasta donde se pierde la vista. No ve sólo la montaña en cuya falda se mecen sus pies, sino también todas las montañas hermanas que se extienden como una familia sagrada a lo ancho de la inabarcable cadena.
Frente a ella, a un salto cuántico del valle, el sol enrojece los límites de otra sierra. Su luz púrpura avanza rápidamente descubriendo a su paso nuevos matices en la hierba. Debe apresurarse, porque el encanto del color engaña y a las luces postreras les siguen las sombras. Sabe, porque lo ha visto muchas veces, que el sol no se detiene y que la maravilla de su paleta es el último regalo antes de abandonar el planeta.
Sabe que en cuanto el Rey retire su vista la noche se abalanzará sin compasión tomando el relevo a la vigilia. Y los caminos se harán confusos, largos y equívocos. Acaso pierda el norte y el sur se la lleve como prenda. Allá lejos la luz de su casa junto al río es tan escueta que si baja los ojos para sortear un obstáculo quizá no vuelva a encontrarla.
Pero tiene pausa en las piernas. ¿Cómo perderse la escena? Ella misma es una melodía minúscula en medio de la grandeza. Decide quedarse hasta que el último rastro de púrpura se haya ocultado y arriesgarse a escapar sola de la noche que acecha. Si no fuera por ella, ¿quién escucharía la música?
Nueva opción de suscripción
Posted by Marcos Xalabarder in Noticias on March 4th, 2010

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El camino de la sonrisa
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 3rd, 2010
Dedicado a Martina
Palabras: Miedo, cambios, sonrisa, libertad, compartir, espera, amistad, soñar, camino, disfrutar.
Partiendo de un lugar tan elevado, la primera impresión de la sonrisa es el vértigo. Frente a ella se abre una sima sin fondo a la vista y de la cual no sabe qué esperar. Sin embargo no hay más elección que resbalar si quiere ser lo que se ha propuesto lograr. Entonces, a pesar del miedo al cambio, se deja caer con total libertad. Pronto la velocidad la adelanta y en la bajada la ve pasar. Solo cuando llega al fondo se la encuentra de nuevo, quieta, esperándola.
“Querida sonrisa”, le dice la velocidad, “yo pensaba ir a más, pero al ver esta cuesta delante me embargó la flaqueza y he decidido frenar”. La sonrisa es soñadora por naturaleza y nada la hace más feliz que haber tocado fondo.
“Ahora viene lo mejor”, le responde la sonrisa tomándola de la mano e invitándola a continuar. “Vas demasiado deprisa por la vida, sin saber a dónde ni para qué. Pero yo tengo las fuerzas justas para alcanzar la próxima cuesta y triunfar”.
La velocidad la sigue ahora, cada vez más despacio, cada vez un poquito más atrás, con todo el tiempo que le queda de vida para disfrutar.
La bondad es la máxima expresión de la inteligencia
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on March 3rd, 2010

Hoy he leído la reseña de un interesante ensayo sobre la bondad. Se trata de “Elogio a la bondad”, de Adam Phillips y Barbara Taylor. Como explica la reseña, la sociedad “elogia la bondad episódicamente pero la devalúa por sistema”. También recuerda la vieja idea de que si eres bueno eres tonto o flojo.
El libro repasa la historia de la bondad y hace un alegato a la suma importancia de la misma en la evolución humana. Si me ha interesado el libro -y seguramente lo leeré- es porque comparto algu fundamental con él: que la bondad es la máxima expresión de la inteligencia humana. Al margen de considerar inteligencia desde un punto de vista intelectual, emocional o de cualquier otra clase, la bondad verdadera requiere una extraordinaria fuerza de voluntad, una capacidad sobrehumana para ‘verlas venir’ y un irreductible deseo de actuar correctamente de acuerdo con los ideales más elevados.
No es fácil ser bueno. Nada fácil. Hay que ser más listo que los listos, más astuto que los astutos, más fuerte que los fuertes y, encima, no recurrir jamás a la violencia, la venganza o el resentimiento. ¿Alguien cree que esto lo hace un tonto?
Un buen ejemplo de lo que quiero decir es el arte del Aikido. En esta disciplina marcial no se dan golpes ni patadas. El arte consiste en atacar sin atacar, en defenderse sin defenderse, utilizando para ello la energía del contrario. Es un arte impecable que requiere de una madurez y sabiduría fuera del alcance de la mayoría de los mortales.
Alcanzar la bondad representa escalar por la mente humana desde sus bajos fondos hasta su cielo más alto, sin saltarse un peldaño. Hay quien se llega rápidamente al octavo piso, ignorando los sótanos y cayendo -craso error- en el orgullo de los bondadosos. El orgullo separa al individuo de sus semejantes y la bondad resultante es la condescendencia.
En realidad hacen falta libros como este. Que expliquen con claridad lo arduo que es caminar en el bien. Por poner un ejemplo literario, basta con que un libro lleno de páginas blancas tenga una negra para que quede mancillado. En cambio, un libro negro con una lustrosa página blanca será disculpado.
Para ser bueno, pues, hay que ser sabio y poderoso. Como lo era Buda, como lo era Gandhi, como el mismísimo Jesús. No son endebles ni enclenques los buenos, sino guerreros necesarios en estos tiempos.
Éxito del Improtext
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on March 1st, 2010

Así es. Fue un éxito esta vez. Me quedé sin Ángel pero encontré a Rubén. Su armónica y su guitarra me transportaron a un desierto en el que nunca estuvimos juntos pero que conocemos bien.
Vino más gente y la experiencia gustó a todos. Decían estar hipnotizados por el texto y la música. La verdad es que fluyó, y esto solo es el principio de un largo camino para liberar a la escritura de las limitaciones del diferido.
Es imposible reproducir el ritmo, la sensación de leer y escribir con el aliento de la música, la experiencia en sí. Pero he aquí el texto resultante. Pronto publicaré unas fotos y videos.
Segundo Improtext
Primero, en el silencio, apenas un remolino de aire, revolcando la arena…..
De lejos, quien sabe de qué infinito camino, un sombrero se inclina lvemente, al ritmo, al tiempo de un paso perdido.
No está perdido quien desconoce su camino. Si encuentra detrás de cada paso, su inmediato destino.
Ya la arena va dejando un rastro que el lagarto, con su lengua inquieta, desdibuja para el olvido.
Levedades a las que sólo el desierto tiene derecho.
Y delante, ¿qué hay delante? Una página blanca, tu propio sueño proyectado en el confuso horizonte que el calor de este mismo instante desdibuja.
Esa gota de sudor no debería haberse movido. No dbería resbalarte hasta el cuello, torcer su recorrido para mojar tus labios y recordarte la sed.
¿De qué tienes sed? pregunta el coyote, levantando las orejas y acariciando el suelo de polvo con el ocico.
“Tengo sed de camino en este desierto”, le digo.
El coyote no entiende de sentimentalismos. Ha visto a muchos como tú, creerse dueños de su destino. Sus años de días ardientes y noches frías le han dado la sabiduría que te falta para sobrevivir a la incertidumbre. Es amo y señor del presente. Es tu tótem si lo quieres. Mas si por soberbia piensas que por caminar derecho eres más digno, ay hermano, el desierto enseña incluso a los que no quieren aprender.
Y anque arriba y abajo, de derecha a izquierda, creas que tienes una pista, un lugar en que fijarte para dirigir allí tus inconscientes impulsos… el desierto sigue siendo un círculo y sólo él, te afirmo, te llevará hasta la salida.
Si no quiere, ni siquera esa estación de tren, que como un rugido de vez en cuando despierta, será tu guía en este vacío.
Pero mira, que igual que el ciclo del sol se repite inexhorable, igual que la luna alumbra la noche (la noche que también abunda en espantos), igual que los cactos parecen inmóbiles y, sin embargo, conocen del agua los recorridos. Igual estás tú, repitiendo una vez y otra la misma vida hasta que el cansancio te siente en algún sitio.
Esta no era la soledad que esperaba. No tenía sonido, ni música, ni ojos que leían lo que estás pensando.
La soledad no es nunca lo que esperas. Es lo que encuentras y es tan severa su lección que la muerte que tantas veces viste en los caminos también se presenta justo debajo de la suela de tus zapatos.
Y entonces, en un recodo que no es esquina y largo trecho, en un recodo que solo existe porque tú lo has decidido, te cruzas con ese tipo del sombrero que viene de lejos, y ahora se detiene frente a tí.
En sus ojos, que son tus ojos, los mismos que están leyendo como en un espejo estas líeas, puedes ver que no eres distinto.
¿De dónde vienes?, le preguntas mientras deja caer su mochila al suelo.
No te responde sino con un murmullo, un idioma sólo comprensible para los iniciados en el silencio.
Pero ves que tiene aspecto de haber bajado de aquella montaña, que quizá antes cruzó un valle y que más allá incluso de su propia memoria hbo un océano.
Y más allá quién sabe. No tiene mochila para tanta memoria. Como tú escoge sólo lo imprescindible para seguir andando.
Le sonríes, sois cómplices del infinito…
En el límite improbable del desierto se levantan paredes como diciendo: aquí hay un pueblo.
Y entre las paredes, guardianas de sueños que se protegen del viento, hay hombres y mujeres que decidieron fingir que tienen hogar.
El hogar es una cárcel consentida, las paredes nos ocultan esa noche donde los coyotes aullan y el alacrán traicionero te espera para justificar su agijón.
El hogar te esconde el desconcierto, que reemplazas por un cuadro con un barquito y un pescador inclinado sobre la quilla.
Y aquí dentro, igual que en el interior de tu mente, te sientes seguro. Y no importan las tormentas, los anhelos, el latigazo de alguna pena que no consigue pasar por las grietas del techo.
Te acostumbras a todo con tal de no verte desnudo y tiritando de frío.
Dentro llevaste lo que solo el cielo custodia. Un fuego que crees tener al alcance de la mano y que, sin embargo, no podrás nunca tocar.
Pero basta con mirarlo. Y se te calientan las emociones. Tiemblas, no de frío, sino de puro pensamiento de que se agote y te abandone como el humo de tu cigarro.
Entonces cierras los ojos. No hay desierto, ni cuatro paredes, ni la llama zigzagueante de la chimenea. Solo el silencio, el calor de tu pecho y un recuerdo que emprende su camino desde la coronilla hasta el espinazo, del espinazo saltándote a la piel y erizándote el cabello.
Ahora tú eres el desierto, la llama, la noche y el día.
Solo dormido te das cuenta. Pero qué pronto olvidas.
Impaciente, esperas que todo esto signifique algo. Pero solo eres un humano (a veces ni eso). La hormiga lo tiene más claro.
La etación de tren se cae a pedazos. El banco es peligroso si quieres tumbarte. Una astilla amenaza tu carne y decides permanecer de pie. Te han dicho que es en vano. Que los trenes que pasan, lo hacen de largo.
Pero la línea recta, la perfecta alineación de los raíles, la perspectiva que se dibuja de uno al otro lado, te inspiran confianza de que vaya a alguna parte -o al menos venga.
(en este momento esperas)
(todavía no viene)
(tiempo para tu propia mente)
(tiempo para llenar este espacio y volver a vaciarlo)
Al otro lado de las vías, una cadena de montañas. Eso tienen las montañas, que seguro que si sobre ellas te levantas, descubrirás algo.
¿Qué ocultarán? Te preguntas. Quizá otro inmenso desierto. Quizá otro lagarto y otro coyote que se ría de tus intentos.
Pero basta. Qué haces inquietándote. Si no quieres esperar ponte en marcha. Aquel tipo del sombrero ya lo hizo. No sabes dónde andará, pero seguro que sus pies están dando golpes en el suelo.
Y apenas lo sientes, pero debajo de los tuyos un rumor se desliza entre los dedos. Es el eco de su camino, que ahora está unido al tuyo.

(solo cuando te quedas quieto, quieto como el lagarto en el camino, quieto como su lengua apuntando la calavera que viste debajo del árbol negro, solo inmóvil el mundo se viene abajo)
He aquí, justo debajo, la línea de tren
La has cruzado.
Y ahora tomas fuerza, y te pones en marcha. Ni tren ni asnos. Ni otros que te digan cuál es la mejor dirección en este lugar.
Ya no importa. Te tienes a tí mismo.
Eres tú.
Esta noche te has detenido. Recogiste unas ramas y prendiste un fuego.
A este ritmo, mañana habrás alcanzado algo que llaman civilización. No es más que un número aun mayor de paredes.
Por suerte vienes de un lugar donde ninguna queda en pie.
Y las paredes que encuentres no son reales. Sabes que en la escala del tiempo sólo son polvo levantado y débilmente sostenido por una imaginación insegura.
Las brasas van desprendiéndose y ves tu rostro cambiante entre los abrazos de cada tronco. Una cabeza de toro te mira desde el fuego. Arriba, en el firmamento, te están guardando.
Pasa la noche con su acostumbrado rito. primero la luna, creciente y magnífica, luce su gigantesco cuerpo de luz reflejada.
Tienes las luces de la noche. La llama y el reflejo, el desierto parece menos solitario.
Luego la luna cumple su rutina. Se acerca a la montaña que le sirve de escape.
Siempre parece más oscuro antes del amanecer.
La bóveda de estrellas te habla si sabes leer. Nadie te enseñó, pero es que no hay que aprender. Por suerte eres ignorante, estás vacío.
No hay pensamiento que pueda interponerse entre tú y el sueño.
Esa nube negra cubre tu cielo, con forma de garra se cierne sobre tu frágil esperanza. Te aferras al fuego que arde para tí, tendiendo su estrecho, minúsculo pero poderoso cerco, para que la palma de tu mano sienta el resguardo en cada línea.
“Mañana llego a la ciudad, al ruido, a la afonía de todas las voces revueltas de las que quise huir”
Hay un viejo sentado en el porche de la primera casa en la frontera que separa el silencio de la gran ciudad. Su silla cruje cada vez que inclina la cabeza para prender su pipa.
Ya no tiene la edad del fugitivo. Ni la ansiedad del que espera. Solo atiende al tabaco que fuma una y otra vez. Quizá en ese humo estén todas sus memorias. Quiza sean tan leves como cada uno de sus alientos. Te sonríe, aunque no te das cuenta porque el viejo tiene esa manera de sonreir por dentro.
“Bienvenido al otro mundo”, te dice con un gesto imperceptible. “El mundo que ha dejado de existir”
Y sí. A medida que te adentras en las callejuelas, la ropa colgada, un barreño de agua arrojándose en la calzada, a medida que ves el polvo desaparecer bajo los adoquines y emprendes la cuesta de la ciudad, vas perdiendo de vista el vacío, la sed, el sonido del fuego al crepitar.
Te cruzas con muchos, pero no te miran y te ven pasar. Es cotidiano. Demasiado amenudo el hombre y la mujer se cruzan aquí.
No te distingues de la farola en la que te has apoyado. Ella es incluso más esbelta y, además, tiene luz. No es la luz de la luna, ni la de la llama. Es una luz con intestinos de plástico y alma de metal.
La ciudad tiene calles y cruces, y los recorres todos una y otra vez. Difícil ser percibido y percibir. Allá lejos, en el desierto, incluso de lejos lo viste venir al hombre del sombrero.
Hoy, en este momento, la multitud no está aquí. Aunque se tropiecen con tu hombro y descuidadamente dejes caer la única piedra que de tu viaje quisiste conservar.
No tienes dinero. Hace falta eso para sobrevivir aquí. Ni agua, ni comida ni un techo que a salvo te haga sentir. Dinero.
Ese artificio que separa al hambre del alimento, la soledad de la compañía, ese intermediario indiferente, que suele ponerse de parte de quien tiene más.
Así que cierras los ojos una vez más. El ruido de los caminones de la basura te golpea.
Tus oidos están casi sordos. Hay demasiado ruido aquí. Si antes buscabas cuatro paredes para no ver el interminable desierto, ahora buscas un lugar desde donde contemplar el cielo por última vez.
Tomas la calle estrecha que se aleja del Paralel. Pasas junto a una iglesia, un monumento al poder.
De pronto te detienes frente a un cristal. Miras el título del lugar: “La Papa”. Decides entrar.
Abres la puerta y oyes una armónica. Hay alguna gente aquí. Una barra con un hombre y una mujer -equilibrio elemental.
Y unos pares (decenas?) de ojos que miran una pared.
“Así que esta es vuestra pared”
Blanca también. Se llena y se vacía una y otra vez.
Alguien la pinta de letras, solo porque alguien más la lee.
Como en aquel desierto, como aquel silencio, la gente está callada también. Cada uno es un trecho de aquel lejano lugar. Algunos bajaron de la montaña, otros mojaron sus pies más de una vez, en el ancho lago.
Y si no hubieron lagos, ni mares, ni recuerdo alguno de haber estado serenamente tumbado bajo la sombra de un bosque. Entonces hubieron charcos, marquesinas, un banco en el parque donde sentarse a leer.
Tomas asiento. No estás entre desconocidos.
La blanca pared se termina una y otra vez. Es efímera y en cualquier momento,
vuelve a caer.
Que alivio. Poder desmoronar todo lo que pusiste aquí alguna vez.
(y ahora que cada uno ponga su ladrillo mientras rescato un poco de agua para calmar la sed)
Este breve paréntesis va a terminar. Se encenderán las luces y el barman pinchará música que nos saque de aquí.
Queda poco tiempo, el justo para recoger de cada línea las palabras que te quieres llevar.
Ojalá no sean muchas, ojalá baste con una, pues las palabras de otro no son para tí.
Pero una huella basta para acordarse del tipo aquel del sombrero, del rumor de su zapato reverberando sobre el polvo junto a la estación de tren.
En el desierto hay cactus, cuya cabeza apenas asoma sobre el suelo. pero sus raíces son tan profundas y fuertes que saben encontrar lo que necesitan para vivir.
Ojalá más que una palabra, más que párrafos que levantan muros entre tú y tú, te quedes con el blanco infinito de esta pared
Aquí. Tu pones los puntos y las comas.
Ahora. Tu das los saltos en la línea.
Cambias tu capítulo, cierras tu libro y lo vuelves a abrir.
Y entre libro y libro páginas blancas vuelven a surgir para tí.
Páginas que olvidan, que no secuestran ningun proposito ni intención.
(donde quieras pones tu cursor y lo escucharás latir)
(lentamente abandonas el lugar donde una vez, irrepetible sin duda, alguien tocó su corazón para ti)
(el resto de esta historia es solo para ti)
Ah, y recuerda: cuando veas una vía bajo tus pies. Solo tienes que dar un paso y al otro lado te encontrarás. Que quien fija con hierros tu camino solo quiere verte llegar al final del suyo.
Fin?
www.pidemeuncuento.com
www.rubenh.co.uk
Un voto por favor
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras, Noticias on February 27th, 2010
Si alguien lee este post antes de las 0.00 horas del 1 de marzo, que vote mi cuento para el concurso de Microrrelatos SM!
Este es el cuento: http://www.microrrelatos-sms.com/stories/7761
Podéis votarlo. Me parece que hay que registrarse para hacerlo. Si gano tendré algo para comer! Espero que os guste, claro.
No quedaban libros… y el insaciable lector supo que iba a morir. Suspendido en el limbo de la página blanca, contempló su reflejo, derramó un pensamiento y se volvió a escribir.
Taller de escritura creativa
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor, Noticias on February 27th, 2010
Gracias a un post reciente, le he estado dando vueltas a un viejo propósito: enseñar a escribir. Mi concepto de la escritura no es muy académico, sino más bien orgánico y ‘naturista’. Según veo mi propio proceso puedo decir que de lo que estoy más orgulloso es de haber ‘liberado’ mi escritura y de seguir haciéndolo.
Puedo escribir cuentos sin parar porque he ido derribando mis limitaciones mentales, emocionales y literarias. Creo que este camino vale la pena y puedo comenzar a transmitirlo. Si tengo un sueño es ver nacer y crecer a muchos escritores y escritoras, que discurran libres con su talento y nos nutran a todos.
Todavía no sé qué seré capaz de aportar, pero de momento ya tengo un buen puñado de ‘estructuras’ o propuestas para trabajar y avanzar hacia un objetivo: la libertad de tu escritura.
Paso de rollos tipo: qué es la narrativa, elabora un personaje, ejercicios de improvisación, diferencias entre el cuento corto y el relato breve en una comparativa Carver / Faulkner…
Vamos al grano conmigo, y lo mejor, creo, es que me voy a implicar. Mi taller va a ser de co-escritura. No solo leo y corrijo desde fuera, me meto en el agua y nado contigo, alumno o alumna. Porque de lo que se trata, al empezar este curso, es de tener claro un objetivo y nadar hacia él.
Lo haremos juntos y crearemos nuestro propio barco.
Desde ahora, pues, ofrezco a quien le interese, sumarse a un taller de escritura creativa que empieza desde ya. Para más información, enviadme un formulario aqui.
Segundo Improtext – creación en vivo
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor, Noticias on February 24th, 2010
El próximo domingo presento con Ángel (guitarra) mi segundo solo de escritura en vivo: Improtext.
Vamos avanzando en el arte de la creación en directo. Por ahí estoy entrando en contacto con otros autores que también se atreven a ello, así que quizá pronto tengamos un evento más consolidado.
De momento, podéis disfrutar como mínimo de una sesión agradable y creativa.
Dia y hora: 28 febrero, 20h
Lugar: La Papa (Tapioles 12 – Poble Sec – Barcelona)
Entrada: 2 €
El amor concreto
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on February 20th, 2010
Dedicado a Coloraines
Palabras: mujer, amar, te quiero, común, vida, libertad, futuro, hombre, regalo
Al principio la mujer amaba sin ton ni son, y tan alto creyó amar que acabó en el suelo. Luego, sentada sobre sus doloridas posaderas y sintiendo en las nalgas la fresca humedad de su propio aguacero, se propuso querer primero. Compartió su tiempo y su espacio con el otro, esperando que la vida resolviera por ella el amor que se dejó al comienzo. Pasó el tiempo y entre el querer y el amar faltaba siempre un trecho. Atada a la expectación el día se convirtió en semana, luego en mes y se murió al año. Ya sin nada gozó de la libertad que da el presente sin pasado ni futuro. Imaginó entonces, sin ningún sustento, al hombre que viniera a ella, la quisiera primero y la amara luego, como quien permite al espejo devolver un reflejo.
Pero solo al final de este cuento, cuando ni ella encontraba ni él la buscaba, de un traspiés salió ilesa y recibió un regalo. “¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora?”, se interrogó sorprendida. “Porque solo es un regalo”, le respondió él, “lo que no se espera ni se pretende”.
Resultado del primer Improtext en vivo
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on February 6th, 2010
Ya ocurrió! El primer Improtext tuvo lugar en la Fragua (Cornellá) y no estuvo mal.
Al final de la improvisación, que duró como una hora, recibí buenos comentarios. Quería saber cómo se vivía desde el lado del lector. La fórmula parece buena, el ritmo de mi escritura adecuado y sé que con un poquito más de relajo, la magia se presenta en el acto. Siento que es un buen proyecto, que puede llevar lejos, como mínimo en la experiencia de escribir en vivo.
En el proceso trato de incluir al lector, al publico. Como la empatía la tenía bajo cero costó un poquito y tuve, a veces, que tirar del intelecto. Pero no estoy descontento y aunque no enmarcaría este texto, aquí lo presento:
(nota: publicaré próximamente un video con la musica también, pero para hacerse una idea el texto se proyecta en una pantalla lo más despejada posible, y el músico con su guitarra y yo con el portátil ocupamos los lados del escenario)
PRÓLOGO
A toda mañana –despertar de la luz- le precede un largo instante de oscuridad.
En esta página el oscuro es blanco. Ciega a quien con el teclado intenta dar forma al humo de la Fragua.
El humo tiene esa forma esquiva, de quien no se decide a ser yo, tú, él. Algo.
Y se le permite, en el tiempo del prólogo, desanudar sus intenciones, como hacemos cuando apenas estamos despertando.
Las legañas, el abrazo demasiado apegado de las sábanas, el cuerpo un tanto atenazado por lo que se vivió en el sueño.
Pero ya la primera aurora anuncia, aquí donde se forja el hierro y se da vida a la espada, que en este concierto que ustedes dos, únicos ojos de este evento, disfrutarán por ser de este experimento las cobayas primeras.
Dice el herrero, ajustando los primeros martillazos: “No sé, pedazo de hierro duro, qué has de ser en mis manos, pero golpe a golpe (de teclado) te iré alargando, sembrando, para que al cabo de unas líneas te conviertas en el instrumento deseado.
Mis golpes, ves, son dulces, incluso musicales y si tú te dejas, si al tenaz y abrupto hierro no quieres volver, me desharé de tus durezas, de tu espanto, y así, dulcemente, como el desprendido ritmo de la guitarra, dejarás de añorar la montaña, la cueva, el pozo, donde creiste permanecer para siempre.
La sombra siempre se cierne, de la manera más inesperada. Oscuridad no le falta a la mañana, pues cada objeto, movimiento, cuerpo, arroja en sus primeras horas, su negrura alargada.
Prepárese querido público a ver fluir estas letras. Les agradezco que se multipliquen, y que lo hagan a pares. Ahora están en iguales con los señores de la barra.
Agradezco a la Fragua, arrojo tan insensato, de permitirle a un texto vivo instalarse en su yunque para ser moldeado.
Aquí finaliza el prólogo. Ya siento, gracias Angel, un cierto alivio y confieso, he de decirlo, que no tengo miedo al fracaso.
PLANTEAMIENTO
El herrero alzó el mazo –que aquí llamaremos teclado- y ajeno a los eventos que acaso, ahí fuera, estén pasando, inicia su trabajo.
El herrero tiene una hija. piensa en ella cuando golpea el teclado. Sería rudo a ojos ajenos, para él es amor dado.
Como puede ser duro y blando a la vez?, le pregunta el panadero, que junto a la ventana pasa y le ve acalorado.
Mira panadero, que mis herramientas son como tus panes –perdon llaman al teléfono-
(teléfono te imploro, estoy trabajando) (gracias)
Te decia panadero, que tu y yo somos iguales. Excepto que mi hierro está blando cuando el fuego lo abrasa y tu pan se pone duro cuando lo estás cociendo.
Al fuego el hierro se doblega, se entrega, se macera. El fuego todo lo cambia y lo transforma. Mero intermediario, el herrero, que a veces con sudor y a veces con temple la pieza crea, se interpone entre la dura roca y la blanda hoja de una espada.
El herrero también es blando y duro. Duro porque su brazo firme debe mantener, y blando porque su corazón ha de ser tierno si la pieza maestra quiere lograr.
En la fragua hay público!
Se preguntan –o quizá no- qué clase de espada se quiere fabricar. ¿Será larga –acaso aburra? ¿Será afilada y qué corta?
Esta espada, mi querido lector, está siendo escrita para alcanzarte a vos.
No es de las que hieren, ni las que sangre demandan. Es de las que disciernen lo oscuro de lo claro, la verdad de la mentira, el sueño de la vigilia, el aquí ahora del allá y el pasado.
(el silencio también es un buen aliado, el hierro que se enfría va forma tomando)
NUDO
Del puerto zarpó un barco. Un soldado viaja en la popa, al horizonte mirando. En el cinto una espada que un herrero le forjó, en la mirada limpia de duda, un destino está esperando.
Marineros en el fondo de la barca charlan. Murmullos le llegan, pero más fuerte se escuchan los saltos del agua que salpican la quilla.
‘Así se cruzan los mares’, piensa el soldado, ‘no sin apartar las aguas, no sin temblores ni algún quebranto’
Tiene la expresión tranquila, de su misión está al tanto. Llegar i vencer al llanto, al lamento, a la queja. Ya va intuyendo la batalla que le espera.
No se forjó la espada para quebrarse a la primera. Se tomó su tiempo de viaje, de la cueva a la funda. Se tuvo que traer de lejos, de quién sabe qué montaña, a la que algun hermitaño subió sin prisa, pero sin pausa.
El fuego conoció, sintió la hoguera, que le dio la vida y el valor que lleva. Quien no quisiera una espada que abriera las brechas. Quien no querría empuñar un arma que no hace guerra, sino paz en el pecho y claridad en la cabeza.
La vida en el barco es, cuando menos, serena. Ya los marineros del fondo acabaron sus cervezas. Menos uno que aun apura, mirando de reojo al soldado, el último trago antes de la tormenta.
Un viento ligero empuja la vela, la recorre entera, la tiende y la infla. Y luego, resbalando por el mástil como una culebra, en los cabellos del soldado se cuela.
En un instante venido de quién sabe donde, una duda se acerca. Los pies del soldado cosquillea, amenaza con desplegar su presencia. La duda viene siempre a escondidas, pequeña, pero como un ratón a un elefante, el ánimo entero puede consumir.
Pero el soldado no es un elefante, no se parece porque no tiene trompa ni piernas gruesas ni pesa mil kilos. Y cuando ve la duda, que revolotea, saca la espada, apunta, y señalando con precisión de cirujano el mismo centro de su existencia le dice: “Duda, es triste tu existencia. Pues como este barco te inclinas de derecha a izquierda, y no tiene fin tu danza, y en ella te quedas. Te concedo un segundo que ya ha pasado, ahora permite, que estamos llegando.
DESENLACE
Llegando a puerto cuando la luz del día en el rostro le daba, apenas sombras distinguía en el muelle de carga.
Siluetas de armadores, acaso princesas, quien sabe si también soldados de los que no hacen la guerra.
No ve si tienen ojos, ni boca, ni labios, pero que respiran el mismo aire, que tienen los mismos órganos, emociones, memorias, es seguro.
Y desembarca y mira por un momento, con calma.
De la misma tierra somos, yo solo le di la vuelta, y de orilla a orilla este océano me devolvió a la nuestra.
Traigo esta espada para hablarles bajito, tan bajito como su pensamiento permita. Si quieren, soy un murmullo que refresca su cabeza. Quien me lee no sé qué espera, porque yo ya no espero nada ni a nadie en esta vera.
Y puesto que vinieron a recibirme, en este muelle solitario, permitan que les cuente un historia que traigo de bien lejano.
‘La historia que cuenta el soldado’
En lo alto de una montaña había un lago, un espejo para quien se asomara. Sus aguas eran tranquilas, silenciosas se diría. Apenas el rumor de una onda arrastrándose a la orilla.
El espejo devolvía con exacta justicia, lo que los viajeros ponían en su mirada serena.
Uno, con los brazos cruzados, la cabeza ladeada, vio un pez escabulliéndose hasta el fondo. Apenas un suspiro, ese pescado esquivo, que no deja de moverse ni tiene intención de quedarse en ningún sitio. Inquieto se rasca la pierna. No sabe si el pez le huye, quisiera cazarlo con una red, ponerle un cebo sabroso para que vuelva.
Pero el pez ya se ha ido, y a la velocidad de los de su especie, le miró en los ojos y se llevó consigo la impaciencia.
Al lago llegaron por sorpresa, dos pastorcillas inquietas. Al lago le entregan unas sonrisas, el lago les devuelve un saludo educado.
Se dejaron el rebaño abajo, pastando junto a unos setos. Tienen ganas de refrescarse, se desnudan y se arrojan.
el frío le da risa, a una de ellas.
La otra no se decide, y se queda quieta. Pero luego se agacha, tiende la mano y toma un sorbo del agua fresca.
El tiempo de las letras es largo y lento, el de las mentes inquietas, que ven todo rápido y la siguiente imagen ansian es veloz, no tiene compasión de los segundos y a los minutos que vuelan se entregan.
Y alguien anuncia, desde la pradera, que el día ya tuvo su vida y acaso no vuelva.
En la incertidumbre viven las palabras vivas, igual que la gente, que no hace planes, ni programa su aliento.
Pero sí saben que en cada salto de línea, de párrafo, de página, espera una nueva posibilidad de ser, de encontrar nuevas metas.
Justo ahora que estaba tomando carrera me dicen que ya llevamos una hora
¿
Igual que estas líneas, que se amontonan bajando la colina, creció la población de la fragua entre las mesas.
Dos cenaban tranquilos, el tenedor en ristre, la mirada atenta y dividida, entre el rico manjar y las letras.
Adivino no es el lago del que les hablaba, y es difícil que se inmute ante el silencio prolongado.
EPILOGO
Soy un texto vivo, que respira y siente. Ni mejor ni peor que ninguna gente.
Procuro ceñirme, cuando menos a la ortografía, y como todos los textos, tenemos páginas brillantes, otras mediocres.
Pero tenemos la suerte, las palabras que nos arriesgamos a la muerte, de que siempre hay –como mínimo- dos ojos que nos dan la vida.
Sin ti, lector de estas líneas, qué sería de mi?
yacería en el fondo de un cajón, acaso –más estrecho todavía- en un archivo de cinco bits.
Tenemos los textos vivos las mismas oportunidades que tienes tu. De tener sentido, o de aguardarlo sin fin.
Pero estoy seguro, yo que soy verbo y también adjetivo, de que ambos compartimos el destino que creamos. Que en algún salto de párrafo, en alguna vuelta de página, de pronto, sin comerlo ni beberlo, cuando acaso el tiempo creímos dado y la palabra FIN apunto estamos de encontrar al paso, de pronto digo, la magia se asoma, tímida acaso, escueta y con poca ropa, tan humilde que apenas se la nota.
Pero qué bueno que sigamos escribiéndonos, yo aquí en este marco blanco, fuente de éxitos y de quebrantos, y tú allí, en tu mente, con tu pasado, tu futuro y tu presente.
Compartiles quiero, en estas humildes frases, que al igual que un libro, todos tenemos principio, nudo y desenlace. Pero que a diferencia de los libros, y de las historias personales que como fuego se graban en las arrugas de la frente, nosotros podemos, sí podemos, reescribirnos una y otra vez, borrarnos, reiniciarnos, saltarnos acaso algún capítulo que creímos innecesario.
Yo que soy texto evito en lo posible que me ataque el corrector de estilo. Que me diga si mayúscula o MINÚSCULA, si rima o no el verso.
Tú que eres lector evita, por favor el juicio, porque todo lo que se da se recibe y solo soy un espejo.
Pero no temo eso, no temas tú. Que aquí estamos para sentir algo, para hacer música de la palabra, y del eco que te llevas adentro.
Así que este epílogo se despide, agradece la atención prestada, disculpas pido por el tiempo robado, y les anuncio que ya se acerca el final de la página.
Y ustedes, amigos, recuerden al dios Word que llevan dentro. Que siempre pueden reiniciarse y comenzar de nuevo.”
Improvisación textual
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on February 2nd, 2010
Recuerdo a mis lectores que el próximo viernes dia 5, en La Fragua (Cornellà) actúo con Ángel Martínez en el número ‘IMPROTEXT’.
Para mi, el objetivo es la fluidez. He notado que hay diferencia entre escribir con la cabeza y con el corazón. Con la cabeza te puedes tropezar, sobre todo si estás delante de un público. Pero con el corazón es difícil, ya que una vez me conecto con la música el agua es abundante.
En cierto modo no me gusta llamarlo improvisación. Suena a precipitado, a cualquier cosa. Es más bien una sintonía entre escritor y músico, razón por la cual sería más adecuado llamarlo ‘Concierto’. No tengo un nombre adecuado todavía para esto, pero con el tiempo y la práctica espero encontrarlo.
Mi propósito para con el público es que disfruten. Que disfruten leyendo y escuchando ‘en tiempo real’. La música de Ángel y mi escritura están consiguiendo crear una melodia ‘textual’ que me gusta mucho.
Este viernes estreno. A ver qué tal.
El fin de los tiempos
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on February 1st, 2010
Hubo un tiempo en que el camino por delante parecía largo. Una ilusión amanecía y todo eran posibilidades. Pero igual que se levanta el sol, se pone. En su recorrido por la bóveda del día alumbró puro desierto. Ya se oculta de nuevo y es momento de renovación y de cambio. La noche será larga. Pero mañana será otro día.
Escriptor busca alumna
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on January 29th, 2010
He vist un anunci d’una noia que buscaba un profesor d’escriptura. Li he enviat aquest email (está en catalán):
Hola, he vist el teu anunci en què buscaves un mestre d’escriptura. Doncs bé, jo en sóc un. M’agradaria organitzar un taller i reunir un grapat de gent, però també seria molt interessant ser un professor particular.
Sóc particular perquè no hi ha ningú com jo i també perquè puc tenir un sol alumne. Per exemple, tú.
Si vols ser la meva alumna, primer m’has de conèixer. Sóc el què escric. Tinc un bon llibre de contes (El tens aquí a 2 euros la descarga i aquí gratis) i una pàgina web on regalava contes a canvi de paraules. Mira’t-ho a wwww.pidemeuncuento.com.
Ara estic enllestint una bona novel.la i d’aquí uns dies faré el meu primer show d’escriptura en directe. Això vol dir que ja sóc capaç d’improvisar molt ràpidament i am seguretat. Domino la paraula escrita i ho puc demostrar en tot moment.
Hi ha tallers i tallers d’escriptura. Però en general no s’hi ensenya l’ànima, que és la que veritablement alimenta la creació. La reste són fomes, fórmules, ecuacions. Alguns les segueixen bé i esdevenen excel.lents narradors. Però la tècnica no pot determinar la novel.la. I en canvi la pot amagar.
Cal donç començar per l’ànima, la màgia ja fa la resta. Jo crec que si algú de veritat vol fer de l’escriptura el seu art, si no és només una fantasia, ho pot fer. Quants més escriptors siguem millor. El món necessita bons escriptors, autors que sàpiguen cap a on dirigeixen les seves obres. Perquè escriure per entretenir la gent, no és meu estil. Senzillament m’agradaria molt que fosis de veritat una escriptora i que puguis assolir tota la confiança de què, a més, ets única.
Deures:
Demana’t, Per què vull escriure? M’agrada el què faig? M’agrado jo? Vull ser reconeguda? Vull ser acceptada? Em preocupa ser mediocre?
No cal que m’enviis les respostes, jo ni jutjo ni corregeixo. Són per a tú. Jo me les faria si comencés a apendre a escriure.
Com a resum et diré que el més important i el primer és pendre’s seriosament.
Així, maria meva, la primera lliçó, com veus, és gratuita.
Si en vols més en parlem.
Salut!
Marc Xalabarder
Ensayos de ImproText
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on January 29th, 2010
Ya he empezado a practicar con Ángel, el guitarrista que me acompaña en el show ‘Improtext’ que estreno en Barcelona el próximo 5 de febrero.
La verdad es que después del ensayo el título se queda corto. Escribir inspirado por su música abre una dimensión poética completamente nueva y me hace confiar plenamente en el resultado. Aquí copio las primeras páginas, escritas a la vez que él improvisaba a la guitarra, con un ritmo y un tempo adecuado para no cansar a nadie.
CALENTAMIENTO
(Angel calienta el instrumento y yo la escritura)
“Como quien templa una guitarra puedo ensayar mis palabras, A ratos perdidas, a instantes encontradas. Llevan en sus letras una carga. ¿Podrán soltarla?
Y acaso volar en alguna esquina
y acaso reunirse y contar la historia
que las trajo a esta página.
¿Qué sabrán las palabras de su destino final?
¿Lo conoce acaso quien este texto escribe?
¿Lo conoce el misterio (…)?
Apenas un ritmo, única parte del camino, y a lo lejos, como en un río, de pronto surge el escalofrío, el temor se ha desvanecido y el texto sabe, con la inocencia de un niño, que la melodía le empuja y sólo tiene que seguir el hilo, que la sonrisa le espera al final de este capítulo”
PRIMER MOVIMIENTO – PLANTEAMIENTO
(Angel ya toca fluido)
“Llueven escalofríos. Todavía no está templado el camino. Gotas de rocío se confunden con el sudor de quien zarpó de puerto desconocido.
El mar se abre en todas direcciones. Ni una falta, ni una se ausenta, y sin embargo la corriente, en el misterio del océano oculta, comanda la nave de estas líneas. Líneas que son a veces un pequeño salto, una pequeña ola.
Atolondradas memorias caen sobre el marino mientras contempla la noche. La luna no se mueve, pero crece lentamente. Las nubes se disputan el raro privilegio de ocultarla. Y en el momento preciso, cuando los dedos del músico de a bordo lo anuncian, cuando ya reocorrió las cuerdas y más suelto se encuentra, en el momento preciso, digo, una estrella.
Amanece como oscurece, con la intensidad calmada, se eleva de nuevo el astro y se mira a lontananza. Quien se preguntó dónde iba olvidó su interrogante, solo tiene por delante la tierra que le prometió su sueño antes de cruzar el océano de esta página”
SEGUNDO MOVIMIENTO – NUDO
(Cambio de ritmo, en este movimiento se trata de incluir al público)
“No se oía un alma, cuando el pie puso en la playa. Con él desembarcaron todas sus ganas. Alzó la vista, apartándola de sus sandalias, y vio que todo un pueblo le miraba.
Extrañas costumbres tenían, pues nada hablaban. Se sentaban alrededor de mesas -sin duda una muestra de su empatía- y bebían variados líquidos de fuentes cristalinas.
El marinero, aterrizado ya en sus ojos, saludó con un gesto. Bienvenidos a mis letras. No soy extranjero, sino un hermano que largo tiempo fue preso. Sujeto por cadenas y enterrado hasta el cuello.
El pueblo no hablaba pero parecía escucharle, y dándose por bien recibido, el marinero, dejando que las olas arrastraran lejos viejas heridas, se mostró ante ellos y les hizo este regalo: (…)”
TERCER MOVIMIENTO – DESENLACE
(cambio de ritmo. Ahora solo puedo imaginar la reacción del público)
“Ya se despierta una sonrisa. Este pueblo quizá no hable con palabras. Acaso tenga por costumbre responder con el alma. Otra sonrisa ! apunta el grumete. ¿Será que a esta hora florecen?
Y así se van levantando los arcos de cada boca y, de pronto, la sonrisa se desprende de sus sones y estalla la risa, sin prisa, sin pausa, con la alegría de quien da por bien recibido este poema.
Lejanos tiempos nos preceden, en los que todos vivían en el extranjero, mas parece que la hora se acerca en que nos demos la vuelta y, volviendo sobre nuestros pasos, desandemos los caminos, descrucemos los mares y regresando a nuestra tierra abracemos el corazón que guardaron los antepasados.
Vivan los sueños que conducen al despertar, vivan los viajes que llevan al reencuentro, porque aquí, en este sencillo texto, volvemos a ser uno, palabra, música y aliento.”
DIALOGO
(estructura en la que Angel toca, luego yo respondo por escrito y luego él responde con música)
(Angel toca)
“El pentagrama se inclina hacia el cielo, y sobre cada línea se posa un sueño. Escalan los sueño, a veces rápido, aveces decididos, y tan pronto como alcanzan su objetivo y tocan con los dedos la flor cálida de su sino, descienden relajados, confiados, sencillos, pues han visto que esta escalera estará siempre a su servicio”
(Angel responde)
“Del amanecer a la noche repiten los sueños sus costumbres. Son rutinas de poetas que habitan los jardines. La rutina del poeta siempre es la misma: empieza con u silencio y con otro silencio termina. Y en medio, en la longitud del día, desgranan sus versos sin leyes, al compás de la vida”
(Angel responde)
CUENTO
(Angel pasa a tocar con estilo aflamencado)
“En la minúscula esquina de la avenida de la gran ciudad asoma el ala de un sombrero. Las manos en la espalda, acaso ocultan un pensamiento. Los ojos atentos, pero en silencio. Los dedos recorren una vez más la comisura del sombrero.
Se oyen pasos, no son vagos sino claros. Los tacones de una mujer de vestido rojo y rojos los labios. En su corazón una espina, la columna erguida y el orgullo herido.
En la minúscula esquina de un mundo mayúsculo dos extraños se cruzan, la punta del sombrero con a de los tacones severos. Sus miradas, por un momento, convierten el ángulo muerto en infinito misterio”
CIERRE
(Angel toca algo alegre, me suena a viaje)
“El tren llega a la estación con media hora de adelanto. Dos amigos sin prisa lo esperan hace rato.
El tren les tienta, se hace el lujoso: ‘Tengo mil vagones y todos de oro. Subid muchachos, sin vosotros no marcho. Veréis el mundo y (…)’
Los chicos se miran. Él insinúa algo con su guitarra, el otro le responde mirándole. Y escribe en una servilleta que arroja al pie de la vía: ‘Nosotros no vamos, porque ya estamos. Las vías recorremos a nuestro ritmo y sin altos, pues cualquier día todo tu oro nos apea del barco. Aquí por oro tenemos el alma, por raíles nuestros pasos y, a diferencia de ti, nuestro destino no está escrito de antemano”
Más o menos esto salió, ni idea de cuánto duró la sesión, si una hora o más o menos. Pero lo que es cierto es que podemos hacerlo y cada vez saldrá mejor.
IMPRO TEXT – El show de escritura en vivo
Posted by Marcos Xalabarder in Noticias on January 26th, 2010
Queridos lectores, el próximo 5 de Febrero presentaré en Cornellà (Barcelona) el primer show de escritura en directo de España: el IMPRO TEXT.
Hace un par de años que tenía en mente la idea de llevar la creación escrita al nivel de peformance, pero como tantas otras cosas no he tenido la suficiente voluntad de hacerlo hasta ahora. Los culpables de que me haya decidido son los creadores de la Jam de Escritura (http://jamdeescritura.wordpress.com/). Argentinos, cómo no. Los descubrí hace poco cuando buscaba a alguien que hubiera hecho algo parecido (uno siempre quiere ser el primero). Cuando supe que vendrían a Barcelona el 2010, entendí que debía llevar a cabo cuanto antes mi proyecto para no quedarme en el lado de los que ‘dijeron que harían pero no hicieron’.
Mi escritura actual encaja perfectamente con la idea de la improvisación en directo. Quienes ya me conocen saben que el lector forma parte del texto que, mágicamente, penetra en su mente para ser uno con ella. Lo que he visto en la Jam no se parece a lo que yo hago -a nivel escrito, formalmente sí-. Por ello pienso que podemos apoyarnos mútuamente. Me encanta la iniciativa argentina y desde aquí les mando mis felicitaciones, esperando que podamos coincidir en Barcelona. Viva la escritura viva!

Mañana en el desierto
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on January 15th, 2010
Dedicado a Teresa
Palabras:
locura
sol
canela
moldear
piel
excelencia
fluir
abrazos
descalza
pupilas
gracias
Corría en círculos, descalza sobre la llanura. El sol la bañaba por completo, inundando sus pupilas, abrazando cada rincón de su piel color de canela. Las plantas de sus pies también podían sentir el calor que la tierra almacenaba a medida que la bóveda celeste peregrinaba de este a oeste. Extendía los brazos para capturar incluso las minúsculas briznas de aire que todavía fluían entre los matorrales.
De lejos, su hermano la miraba y pensaba: “Está loca”. Ella, que tenía una atención especial a las vibraciones del pensamiento, se respondió: “Necio, solo estoy agradecida”.
Cerrado hasta diciembe
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor, Noticias on October 19th, 2009
Me voy de viaje, a seguir creando a este Ser-escritor-creador-artesano que soy. Hasta diciembre no podré actualizar la página.
Gracias por la paciencia!
Marcos
99 palabras
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on October 10th, 2009
Erase un cuento de 99 palabras. En el principio fue un verbo del que surgieron las más variadas. Todas querían contar y dejar de ser vanas. Valían su peso en letras y daban sentido a la página. Pero pasaron las líneas y, temiendo quedar en nada, echaron el punto para no llegar a binarias. Inmóviles, apretujadas, ni siquiera preguntaban, no fuera que una respuesta de pronto las negara. Cuando los cuentos acaban se evapora su alma y, por eso, todo relato teme a su última palabra. Inútil es frenarla, pues tras el muro de puntos a todas les aguarda: fin.
Pequeña historia de una isla pequeña
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on August 19th, 2009
Dedicado a Mayra Rivera
Palabras: lucha, honestidad, justicia, tristeza, preguntas, voluntad,frustracion, colonia,amanecer.
Cuento:
En una pequeña isla se apretujaban todas las cosas buenas y malas. Las virtudes se peleaban con los defectos y los errores daban codazos a los aciertos. Todas luchaban por colonizar la isla y, a causa de los empujones y de la estrechez, con frecuencia la orografía cambiaba.
Había temporadas de montañas altas y escarpadas, tan grandes que sus laderas sumergían las playas. Había épocas de serena calma y la tierra se volvía tan plana que nadie se perdía de vista.
Los habitantes de la isla recuerdan que hubo volcanes y que la lava arrastró montones de almas, que hubo huracanes que torcieron el espíritu de los niños y lluvias torrenciales de química infecta que arruinaron las cosechas.
Pero también se levantaron de la nada colinas de un verde vivo y ríos tropicales camparon a sus anchas portando en sus corrientes la música y la palabra.
Los científicos de la isla debatían las causas de tanta inestabilidad. « Son los vientos de poniente », decían algunos. « No, son los de oriente, que se suman al desplazamiento de placas », aseguraban otros con igual confianza.
Para los intelectuales era una cuestión pertinente al desarrollo de la base cognitiva que implicaba a los estamentos educativos y de gobierno. « Consideramos que harmonía se escribe con hache y que, mientras sigamos cediendo al imperialismo lingüístico no habrá paz en nuestra tierra »
Finalmente estaban los creyentes, que eran quienes creían que no podía hacerse nada.
En el centro de la isla, sin embargo, vivía una mujer que no era científica, ni intelectual ni creyente. En el mismo medio del caos desesperaba y se cuestionaba. A su alrededor veía como los honestos, los frustrados, los caciques y los ladrones borboteaban. Dentro de su isla lo único fijo era la falta de calma.
Y, sin embargo, cada mañana el sol salía por un extremo y se ponía por el otro como si nada. Admirada por tan bella constancia se sujetó a ella como un náufrago a una tabla, y día tras día alineaba su espíritu y su mente con el sencillo ciclo de la vida. Poco a poco se volvió relajada.
Nadie supo cómo ni por qué, pero un día un terremoto de sosiego sacudió la isla y arrastró el conflicto más allá de la playa. Científicos, intelectuales y creyentes coincidieron entonces en señalar que el epicentro del seísmo era la “harmonía” de una dama.
Ante el Sexo (adaptación libre de un relato de Kafka)
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on August 17th, 2009
Un hombre llega caminando de muy lejos a las puertas del sexo. Frente a la puerta hay un guardián. Es alto y fuerte y bien podría matar al hombre de un solo golpe. El hombre se detiene ante el guardián y, mirándolo con temor, piensa que no le dejará pasar. Se sienta, por tanto, en una baldosa junto a la puerta del sexo a esperar que venga alguien y reclame entrar. De esta manera espera durante mucho tiempo. Años incluso. Pero nadie más llega.
El hombre se acostumbra a la presencia del guardia, y con el tiempo lo sigue viendo temible pero ya se atreve a dirigirse a él. Pretende entablar pequeñas conversaciones, pero el guardián se limita a cumplir con su deber.
« ¿Qué hay más allá? », le pregunta el hombre al guardián. « Más allá hay otros guardianes, cada cual más grande y fuerte que el anterior, apostados frente a las puertas secretas del sexo»
El hombre se vuelve a tumbar en la baldosa y medita que aunque lograra vencer al guardián las dificultades no harían más que crecer.Desiste por tanto de toda fantasía acerca de cruzar la puerta y se dedica a esperar en paz.
Un día, cuando el hombre ya es tan mayor que está por morir, le pide al guardián que se acerque porque quiere preguntarle algo. El guardián accede por compasión y se inclina mucho para escuchar la débil voz del anciano. « ¿Por qué en todo este tiempo nadie más que yo ha querido cruzar esta puerta? » El guardián acerca sus labios a la oreja del anciano y le dice con claridad : « Porque esta puerta estaba abierta sólo para tí. Ahora voy a cerrarla»
Aquiescencia
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on August 16th, 2009
Dedicado a Fermín de Pas
Palabras:
aquiescencia
miedo
nuevo
nalga
boca
oscuro
ámbito
muerte
lecho
único
permiso
ambivalente
mirarte
línea
agua
abrazo
Cuento:
En otro tiempo se habría entretenido en averiguar el significado de la palabra « aquiescencia ». O bien la habría rodeado con otras muchas, sitiándola día y noche para entender su propósito, convocar sus significados y tratar de derrotarla. Lo más probable, en aquel tiempo, era que ni siquiera llegara a cruzarla.
Pero esta vez dejó de lado su cortesía literaria, alegoría del miedo a lo nuevo, y pensó en sus nalgas, luego en su boca, y cerrando los ojos se aventuró en el ámbito de la muerte : el sexo.
« Este lecho ha sido puesto únicamente para tí », le susurró el guardián acercando mucho los labios a su oído. Era un guardián alto y temible, de grandes brazos capaces de triturar una tibia sin esfuerzo. Por un momento sintió el mismo calor apresurado de antaño, el temor de no tener el permiso de arrojar en la cama todo su deseo. Se balanceó en el borde mismo de la sábana durante un buen rato, perdido, ardiendo. Hasta que, desde el otro lado de la cama, ella le devolvió la mirada. El peso de sus ojos inclinó la balanza y, ya sin resistencia, cruzó la linea y abrazó sus aguas.
Ask me for a short story
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras, Diario de un escritor, Noticias on July 20th, 2009
By steping into english writting, I’m breaking through a mirror. I don’t have a perfect knowledge of English, but it’s just enough to communicate for me. It’s not about grammar or sintaxis or spelling. I don’t have a writting that needs to be constricted into rules and then deconstructed again by your intellect. My writting is more like a pulse of my soul. And that’s a beating, a vibration that sounds. I hope I don’t tear your ears too many times with my mistakes or lack of a huge words library. I hope I can just make me understand with you as with any other person in the world.
By this time you might have noticed that i’m writting for you. Not JUST for you, but BECAUSE of you. For me wtitting is like talking. My writting is also a call. A call for the Family out there. What family? Well, as in any other family, those people who share certain characteristics. In my case, that means love, brotherhood and self knowledge. God is a personal choice. So I will keep it for my intimacy. To this my family, those who are looking for more light in their lives and in this world, I write. I can talk to you by writting.
I like to write short stories. Or even novels. The shape isn’t very important, though. It’s a vehicle. I’m just trying to become a good manufacturer.I usually do it in Spanish or Catalan. But thanks to my English skills, I feel ready to do the same in this language. I feel confident that what I want to tell I can tell it. I’m not interested in Literature, just in Self communication -read communication between Beings. I am confident that if I need a word, there’s a dictionary, or that there’re always quick translators in internet. All i need is to make sure that the text I deliver runs exactly down the same river that drives me.
So i’m opening here and now, in this blog, the possibility that you ask me for a short story in English. Just sent me a chain of words -do as you like anyway, as you feel- and let me answer you back with a short story.
I will write you back a short story. It might be uncomplete like me. Both my writting and my Self must evolve toegether, as I do not detach one from the other. I have so much to learn, just like every one else. But what I can say for certain is that whatever I give you back carries all the love and knowledge I have to the present day.
By the way… it’s Free.
El orden de los factores altera o no el resultado
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on June 20th, 2009
Dedicado a Eddy Moreno
Tus palabras : ni Tuyo ni Suyo: Mio
Mis palabras : ni Tuyo ni Mio: Suyo
Sus palabras: ni Mio ni Suyo: Tuyo
El bautista y el profeta
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras, Diario de un escritor on June 14th, 2009
A mi buen amigo Rubén
“Eres profeta”, le dijo Rubén a Marcos nada más conocerlo. “Entonces tú debes ser bautista”, le respondió en justa deducción.
Las dos cosas eran ciertas, ateniéndose tan solo a la breve conversación, que por la modestia y prudencia de ambos podía haber continuado así:
“El único bautista es la muerte, yo me limito a nombrar, que es lo propio de los hombres”, decía Rubén declinando toda responsabilidad.
“Pues yo, del futuro no conozco nada. Como mucho, soy capaz de ver en el pasado las señales del presente”, reflexionaba Marcos procurando ajustarse a la obviedad.
Con todo, no era extraño bautizarse ni profetizar en aquella catacumba barcelonesa, tejida de mamposteria y arcos medievales camuflada en el sótano de una anodina cocina. Seguramente se habían encontrado en aquel mismo lugar, vidas atrás, quién sabe si conspirando en la sombra contra la sombra o iniciando a los hombres en el secreto arte de la introspección. Acaso entonces también fueran profeta y bautista, aunque de manera más tradicional, y Rubén hubiera sostenido un cuenco de madera lleno de agua y Marcos apuntado una nube en el cielo antes de exclamar: “Parece que va a llover”.
Lo único cierto, eludiendo toda especulación, era que no podía existir profeta sin bautismo ni bautista sin profecía. ¿Para qué bautizar lo que no ha de Ser? ¿y cómo profetizar sin el permiso de la iniciación? Si acaso, y para evitar cualquier suspicacia, determinaron aquella misma noche que sus profesiones eran secretas y funcionaban para ellos y para nadie más.
Como buen bautista, años atrás Rubén había subido a la montaña para ayunar. En su visión había visto tres cosas: un jardín frondoso a sus espaldas, un desierto ardiente al frente y una procesión de turistas con merienda en domingo. Lo que conoció y aprendió entonces sólo lo sabe él. Pero años después le permitió reconocer y despertar a uno de sus mensajeros.
En justa correspondencia, Marcos no tardó en devolverle el favor, y en una moderna versión de escritura sagrada le dejó escrito:
“Todo en la vida es repetición y paradoja. Se repite el agua en el río y se repiten los pasos del caminante. Y, sin embargo, ambos avanzan por la tierra hacia la mar. El río también sube como el hombre a la montaña para volver a nacer y se deja transcurrir luego, en dulce o abrupto descenso, hasta el morir. Los dos ascienden al cielo y vuelta a empezar. De la misma manera, tu ayuno en la montaña no es pasado ni futuro sino eterno presente. Aquí y ahora tus paisajes te rodean: a un lado la abundancia de la tierra; al otro la árida travesía sin agua. Unos pasan de la abundancia a la miseria, otros de la pobreza a la riqueza, y sólo al asceta que se mantiene en justo equilibrio, le es dado el entendimiento de la montaña: de qué lado te inclines depende de tí.
Seis días hicieron falta para la creación, y al séptimo se retiró el creador para dar lugar a los hombres, que desde entonces se llamaron ‘domingueros’ -literalmente, los que llegan para merendar cuando todo está hecho. Sólo el asceta ha sido testigo de los días y las noches, del frío y del calor, del tiempo que necesita el alimento para brotar y de lo rápido que se consume al final.
Todo está dicho y todo está hecho. Es por eso que los bautistas se limitan a repetir la imagen del nacimiento y los profetas a recordar.”
Marcos Col. 1 Lin. 19
Bienvenida a los vanguardistas
Posted by Marcos Xalabarder in Noticias on June 4th, 2009
La Vanguardia ha tenido la amabilidad de publicar mi blog, por lo que estoy recibiendo visitas procedentes de allí.
Como barcos procedentes de ultramar, han descubierto mi isla. Bienvenidos, pues, a este rincón cada vez más grande de internet. Pasen y vean. A su derecha tienen los menús, a su izquierda los cuentos y artículos. A continuación un guía turístico les escribirá un tour por Pidemeuncuento:
“¿Se oye? ¿Se oye? Hmm, buenos días y bienvenidos a Pídemeuncuento. Durante las próximas líneas les hablaremos de la idiosincrasia de esta población. Habitada mayoritariamente por palabras, la isla -más bien archipiélago- es básicamente una Financiera. Admite toda clase de inversiones en una única divisa: la palabra. Con ellas produce cuentos que exporta por email a clientes exclusivos. Todas las transacciones son gratuitas, solo se pide que se firme el libro de visitas, es decir, que se deje un comentario. Como no hay bancos, Pídemeuncuento no se ha visto afectado por la crisis, y se está convirtiendo en un destino deseado por muchos internautas. No es para menos. Es una economía muy atractiva: a cambio de una pequeña inversión de palabras, se obtiene un cuento muy bello. Se multiplican los beneficios, se reparten los dividendos, todos se hacen ricos. Es una buena economía.
En ‘El autor’ podrán visitar la foto de quien escribe estas líneas. Hemos dispuesto este breve museo por razones meramente políticas. En ‘Envía tus palabras’ pueden hacer sus ingresos de términos para la fabricación de nuevos cuentos. Les recuerdo que la economía de nuestra isla depende por completo de nuevos inversores. Luego está el menú de los textos, una calle principal donde se erigen los cuentos. También encontramos el Tesoro Público, donde se almacenan los cuentos escritos para la reserva nacional.
Invitamos a todos los visitantes a escribirnos y darnos sus palabras. De entre ellas elegiremos las que ofrezcan un mejor rendimiento. Al final de esta línea haremos una pausa para el té.”

Por fin! Primer recopilatorio de Pidemeuncuento.com
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras, Diario de un escritor, Noticias on May 26th, 2009
Por fin sale a la venta mi primer libro recopilatorio de la web Pidemeuncuento.com.
Son un total de 99 relatos que aparecen en la web, corregidos y editados para la comodidad del lector. Lanzado a través del servicio Bubok.es, tiene un precio de 15 € (estos manes se cobran 9) pero si todo va bien intentaré editarlo más barato.
Espero que los lectores de esta web lo compren, como todos aquellos que alguna vez me hayáis pedido un cuento, pues aparecen en el libro la mayoría.
De esta manera espero empezar a ser un escritor financiado directamente por sus propios lectores.
‘Érase una comilla arriba y una coma abajo,
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on May 25th, 2009
Autocuento
La Comilla era ligera y flotaba en el aire. La Coma, en cambio, era pesada y se hundía en el suelo como un rábano. Pero la primera soñaba con tocar el suelo y detener por un momento a un ejército de palabras. Quería dejar de ser tan preciosa y exquisita para bajar a la realidad de los párrafos y las frases, al día a dia de organizar el tráfico del ritmo y de la gramática.
La Coma estaba harta. Todo el tiempo tropezaban con ella, casi nunca la respetaban. A menudo se sentía mal tratada cuando la tiraban en cualquier lugar. Estaba echa para el silencio y navegaba en un mar de palabras. En medio de la marea, la Coma miraba al cielo y soñaba con ser Comilla, en perder todo el peso y elevarse hasta las alturas para abrir las puertas de la sagrada Atención a una lista afortunada de palabras.
“Eres muy afortunada, Coma”, piensa la Comilla, “porque tú estás en el texto, donde puedes experimentar todos los significados y evolucionar como Ser gramatical. Nosotras las comillas, en cambio, somos limpias y perfectas y elevamos a una frecuencia mayor a las palabras que custodiamos. Pero yo me aburro. Yo quiero sentir, correr, acelerar, frenar, intercalar, enumerar, pausar, silenciar, organizar como vosotras las Comas. Existe una manera de hacerlo, pero luego no podré volver atrás. Tendré que caminar contigo, Coma, por el resto de mi existencia. Nunca podré tocarte, porque me tacharían, pero viviré cerca, en las frases cortas, en las palabras sueltas de una larga lista. Procuraré estar cerca”.
La comilla se tiró desde lo alto de la Mayúscula y se quedó en coma. Dicen que al pasar la página el vigilante las dejó a oscuras, y que la Coma fué a visitarla cada noche, inundándola de susurros y de margaritas.
El brindis
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on May 14th, 2009
Dedicado a Anónimo
En el brindis se le rompió la copa. Todo el champán se derramó sobre su muñeca y resbaló por su brazo colándose en su vestido de boda. Algunas gotas se alojaron bajo la axila. En aquel momento lo apropiado era tomárselo a broma y alabar la fortaleza de la novia, pero ella sabía que no era un buen presagio.
Por eso, cuando diez años después su matrimonio se deshizo, se acordó de la fatídica señal. “Ya lo decía el brindis ya”.
En los siguientes años de divorciada se siguió acordando del brindis cuando dejó de encontrarse atractiva, cuando alcanzó los cuarenta, cuando le negaron el ansiado ascenso, cuando quiso ser madre y era tarde.
En su mente se rompían los mismos cristales que el día de su boda, porque una estridencia así en el día más importante de su vida tenía que reverberar para siempre, reproduciendo como en un lago las ondas de su infortunio.
Acudió desesperada a una chamana, que le confesó: “Los presagios, una vez se han visto, no se pueden deshacer. Pero se pueden reinterpretar”.
Entonces vio con claridad que su matrimonio había sido una farsa y que el brindis no había hecho más que anunciarlo.Que no era la copa, sino ella, la quebradiza, la que tenía todos los números para sucumbir a una crisis. Y así ocurrió, su vida se fracturó en mil pedazos, liberando de su prisión a todo el champán.
Dos libros de cuentos nuevos y una novela en marcha!
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on May 5th, 2009
Estoy sacando adelante dos recopilaciones de cuentos, una dedicada a esta página Pidemeuncuento. Mi idea es disponer de al menos tres títulos para ofrecer a mis lectores. Si me compran el libro, se lo dedico personalmente con un breve cuento.
Me gustaría sustentar mi escritura con un club fiel y creciente de lectores, establecer una relación directa entre el escritor y sus lectores y no pasar por las editoriales. Estoy madurando una idea al respecto y espero poder explicarla en breve.
Por otra parte, he vuelto a trabajar en una novela que tuve parada un tiempo. Es una gran historia y muy original. Quiero terminarla para agosto y sacar a la luz mi primera novela.
Que tengáis una buena semana.
Falsas alarmas
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on April 28th, 2009
Supongo que el lector de esta página ya estará acostumbrado a mis mensajes alarmistas. Que si cierro la página, que si la reabro, que si me voy, que si me quedo. Disculpen que en cierto modo utilice mi propia página web para dirimir mis dudas o tribulaciones.
El caso es que estoy vertiendo nueva energía en este lugar y me gusta lo que pasa. Así que no voy a cerrar esta página. Espero hacerla más grande, más visitada, conocida. ¿Por qué nunca me he puesto a promocionar mi web? En parte por vergüenza, pero qué diablos. ¿De qué tengo yo que avergonzarme? Me gusta lo que escribo y le gusta a mucha gente. Pero esa no es la razón principal. Más bien ha sido la vagancia. Imagínate que tiene mucho éxito y te ves escribiendo cuentos sin parar.
He tenido que madurar mi camino como escritor y mi relación con este medio para saber lo que quiero y lo que no quiero. Ahora estoy más claro y estoy dispuesto a promocionar la página. Así que termine de ultimar qué es lo que quiero conseguir con ello, me pongo.
Encefalograma
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on April 24th, 2009
Para mi querida Mónica
El primer beep anunció que estaba viva. Con entusiasmo trepó por la señal, maravillándose del verde púrpura que dejaba tras de sí. Su mirada era cada vez más elevada y en la inocencia de su trayecto no imaginaba que existiera un límite. Pero lo había. Sintió una profunda frustración cuando sintió decaer su energía y se deslizó sin remedio línea abajo, abandonando toda fuerza e intención. Su vida había sido corta, a penas un leve pitido, y cuando ya estaba dispuesta a aceptar la recta final, sonó otro beep. Lanzada como una llama volvió a emprender la subida, convencida de que todo había sido un error y que dependía de ella y de nada más continuar creciendo hasta el cielo y más allá. Sin embargo, volvió a suceder. Y con el tiempo comprobó que el ciclo de subidas y bajadas se repetía de forma regular.
Un día se detuvo para reflexionar. Durante unos segundos el puntito verde discurrió en perfecta horizontal, dándose la oportunidad de mirar atrás. A sus espaldas había dibujado un hermoso trayecto, constante y luminoso, donde las caídas eran el perfecto reflejo de las alturas alcanzadas.
Un cambio de conciencia aconteció y se dio cuenta de que el viaje no era hacia arriba o hacia abajo, sino adelante sin más. Que cada latido eléctrico era el regalo de una montaña más. Así, alternando su luz y su sombra, su vida y su muerte, su ying y su yang, se relajó por completo y se dejó llevar.
El apostador
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on April 22nd, 2009
Dedicado a Javier
Nació con el don de apostarlo todo, siempre, a cada instante. Apostó su vida a que saldría del vientre de su madre, se jugó su futuro en los exámenes escolares, arriesgó su corazón con cada enlace amoroso y desafió a la muerte más de doce mil veces, es decir, cada día.
No le gustaban, sin embargo, los juegos de azar (”el azar es para quienes no dirigen su vida”, rezaba). No era un jugador, sino un apostador. Tomaba su existencia como una prueba continua de fuego, consciente de que una mañana cualquiera podría perder.
En consecuencia vivía una vida intensa y a ratos ansiosa que le empujaba hacia adelante como una explosión. Apenas tenía una pasión que le ayudaba a olvidarse de sus apuestas: las carreras de caballos.
En el hipódromo quien corría, quien competía y lo apostaba todo era el caballo, no él. Cuando los veía competir se relajaba y olvidaba los retos que la muerte sembraba a su paso cotidianamente.
Hay apostadores y apostadores, y también caballos y caballos. Él no podía tener cualquier favorito. De hecho, no confiaba en los ganadores. Eran previsibles. Conocía a fondo los participantes e invertía cantidades simbólicas en aquellos que le ofrecían un estímulo mayor. Caballos luchadores, para quienes llegar entre los cinco primeros era todo un logro. Tenía un favorito, “Lucho”, que no había ganado nunca una carrera y, sin embargo, era el más luchador de todos. En pocos años había escalado de la undécima posición a la sexta, y no prometía ir mucho más allá, pero en cada carrera lo daba todo.
“Los caballos son como yo”, solía decir, “no piensan en el dinero, ni en la gloria efímera de sus jinetes. Para ellos no importa cómo llegues, pues lo único que importa es llegar”.
Tarde de lluvia
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on April 7th, 2009
Un caminante venía de lejos. De tan lejos que ni siquiera recordaba su origen. Con el tiempo que había pasado caminando, incluso olvidó a dónde iba. Llegó a un cruce y, con él, a la obligación de decidir. ¿Derecha? ¿Izquierda? ¿Avanzar? ¿Retroceder? Quedó parado durante mucho rato bajo una lluvia que recién comenzaba a caer. Y mientras se mojaba y se hacía más imperativa su elección, el caminante se miró los pies. “Aquí”, dijo, y entonces supo que nunca más se volvería a perder.
La noche de los truenos rotos
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on April 7th, 2009
Dedicado a Jesús Bravo
La tormenta y la tierra tenían un pacto. La tormenta siempre avisaría de su llegada con relámpagos y truenos. A cambio, la tierra se abriría para recibir su furia y transformarla en calma. Mantuvieron el trato durante mucho tiempo, siendo ajenos a él los seres humanos, que consideraban los rayos del cielo un presagio de muerte y no de vida.
Solo unos pocos sabios tenían el entendimiento de la relación entre el cielo y la tierra. Ellos sabían que el primero era el alma y el segundo el cuerpo de todos los seres. Sabían que era la luz rugiente de la tormenta la que abría las puertas del espíritu para que pudiera trascender la materia. Comprendían que, de alguna manera, todas las manifestaciones externas lo eran también del espíritu humano. El hombre corriente, sin embargo, se refugiaba y rezaba para que la tierra no le entregara al castigo divino.
En una ocasión el cielo escuchó los rezos de los humanos y compasivo deseó para ellos una tormenta pacífica y silenciosa. Una tormenta que no se advirtiera ni asustara, que transformara sin ser notada. En consecuencia, una noche llegó a las puertas de la tierra sin avisar. No hubo rayos, ni luces, ni truenos. Descargó su fuerza sin hacer el menor ruido. Los habitantes de la región salieron sin miedo de sus casas y se sentaron en los porches a contemplar la tranquila lluvia.
Sin embargo la tierra estaba desprevenida y no se abrió para recibirla. El agua resbalaba sobre los terrenos como lo hiciera sobre las rocas y pronto se formaron gigantescos ríos que buscaban el camino al mar. Los campos se anegaron y las cosechas se malograron. Una gran inundación asoló la tierra y muy pocos sobrevivieron.
Los hombres lloraban y elevaron sus quejas a la pachamama y al padre cielo por igual. “¿Por qué ahora la muerte no es anunciada?”, preguntaron. La tierra y el cierlo tuvieron una agria discusión matrimonial: “El cielo ha roto su pacto y ahora me oculta sus intenciones”. El cielo, con un brevísimo relámpago replicó: “Son tus hijos los que me han rogado. Hazles tú entender que no hay vida sin destrucción”.
Cielo y tierra son una familia antigua y sabia, solo se discuten para encontrar una solución. Al cabo de la noche el cielo reunió todas sus fuerzas y lanzó un poderoso rayo que abrió una profunda zanja en la tierra. Todo el agua se precipitó en ella, devolviendo a sus hijos el sustento para sus pies.
Desde entonces, en esta tierra, la tormenta avisa a la tierra con sus rugidos y la tierra a los hombres con sus heridas.
Mensaje a los lectores
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on April 6th, 2009
Queridos lectores,
De alguna manera esta web está totalmente dedicada a vosotros. Yo sigo las estadísticas de mi página y no me puedo quejar. Estoy teniendo cada vez más visitas, pero lo que no sé es si son visitas de paso o realmente me leen.
Hace tiempo que he tomado la escritura como un camino personal, por lo que no siento depender de halagos ni de críticas. Sin embargo, me haría ilusión que nos conociéramos mejor. O sea, conoceros.
Como todo lo que escribo lo regalo, lo que me gustaría recibir a cambio son vuestros comentarios. Si alguna vez os he escrito un cuento, si os gusta lo que leéis o simplemente os caigo bien, por favor dejad comentarios. Es mi moneda de cambio, si?
Un abrazo y obrigado
Marcos
Brenda
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on April 6th, 2009
Dedicado a Jesús Bravo
La nota se prendió de un hilo y comenzó a volar con él. Pronto advirtió que el hilo viajaba en un grupo de cinco y que sujetas a ellos iban otras notas como ella. Se le parecían bastante y, aunque algunas eran tricornias o bicéfalas, concluyó que pertenecían a su misma familia.
Los hilos estaban electrificados y cada cierto tiempo la nota era sacudida por un chispazo que la hacía vibrar. A ella y a todas las que estaban a su altura. Parecía ocurrir cíclicamente y en orden. Es decir, las notas que se encontraban al principio de lo hilos sonaban primero y a continuación las demás, de forma ordenada y por turno de llegada. La nota sabía cuándo iba a sentir el chispazo porque la vecina más cercana le avisaba.
“Ahí viene la melodia”.
Lo cierto es que ese chispazo era agradable. Era más bien como una sacudida que la dejaba temblando de gusto un buen rato. El narrador omnisciente lo describiría como un orgasmo.
No había ni punto de comparación entre su existencia silenciosa y su vida ahora, a lomos del hilo volador. Sin embargo, la nota seguía sintiendo que le faltaba algo. No estaba segura de sonar todo lo bien que podría, y creía que otras notas sonaban mejor. Pensó que estaba allí por casualidad y que si se movía un poco, si buscaba un rincón mejor, cuando llegara la melodía saldría todo su potencial a la luz. Así que comenzó a desplazarse adelante y atrás, saltando incluso de hilo en hilo, probando a escucharse aquí o un poquito más allá.
En su periplo conoció a muchas otras notas de todas las especies: Síes, Laes, Does… Con todas esperaba la llegada de la melodía, que solía acudir al alba. Algunas veces la vibración era buena. Otras veces esperpéntica.
“¿cómo sonaré hoy?”, se preguntaba la nota que buscaba su lugar en el pentagrama.
Una mañana la melodía le sorprendió cuando pasaba distraídamente junto a un si bemol que colgaba discreto del último cordel. La vibración fue tan alta que todo se paró. Por unos instantes flotó en silencio y, al tiempo que se daba la vuelta para ver al sí bemol, la melodía las volvió a juntar. Parecía contenta la melodía, pues una y otra vez las hizo sonar, hasta que quedaron unidas.
Unisonaron a la perfección por mucho tiempo, pero su vocación era el camino, y llegó el día que debía continuar. La melodía, generosa, la dejó marchar. Ahora la nota sabia moverse con total libertad. Conocía los hilos, las vibraciones, los ritmos. Saltaba de un lado al otro, improvisando con la melodía.
Una noche que iba deambulando se encontró casualmente de regreso en su primer hogar, justo en la punta del hilo inferior. Lo encontró como lo había dejado: vacío. Se alegró de que nadie lo hubiera ocupado y tomó asiento.
Con el pie colgando del hilo miró a oriente y vio las primeras luces del amanecer. “La melodía no tardará en llegar”.
El rezo
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 31st, 2009
Estaba muy abajo, con el cabeza totalmente inclinada hacia atrás para apreciar la altura de la torre. Si quería que su canto llegara a la princesa, tendría que elevar al máximo su voz.
Gritó y gritó hasta casi desgañitarse, pero nada. La princesa no se asomaba. Se conoce que a determinadas alturas las palabras se las llevaba el viento. Es más. Si las palabras son muy bellas y altisonantes, esas son las primeras en volar. Por alguna razón el viento las elige primero, pues hay muchos seres en otros lugares que las quieren oír.
Finalmente se derrumbó. Bajó la cabeza y se inclinó de rodillas frente al muro. Apoyó su entristecida cabeza contra la piedra y comenzó a murmurar: “Oh amada princesa, si tan solo estas palabras pudieras escuchar. Si supieras que me muero por verte y que eres la razón de mi existir. Oh amada, si tan solo pudieras oirme”.
El murmullo trepó por la pared como una hiedra, adentrándose en sus huecos y reverberando por toda la torre de una manera tan sutil, que ningún viento la llegó a advertir. Solo la princesa, que en aquel momento dormía, sintió un rezo en la piel y se despertó.
Mi tiempo es mi realidad
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on March 23rd, 2009
Estoy comprobando que es fundamental para ser feliz estar en el tiempo de uno todo el tiempo. Cuál es ese tiempo? El presente. El aquí quiero hacer esto y ahora. La libertad. Dejarse ser. Entonces me estoy entrenando para salir de los otros tiempos. El tiempo de las noticias, el de la política -cada vez están más locos, no tienen ni puta idea de lo que hacer-, el del reloj del ordenador o del móvil, el tiempo del trabajo y de los impuestos, de las deudas con el banco y de los plazos. Quiero sacudirme todos esos tiempos de encima y quedarme con uno: el mío. Fuera los tiempos ajenos, los tiempos de planes para mañana y para dentro de un año, los tiempos escurridizos y apresurados -son una plaga-, fuera los tiempos ajustados y los demasiado holgados que nunca llegan. Hola presente, hola desde hoy haré solo lo que me de la gana, hola me desenchufo y me voy por mi camino.
Ergo, ahora que estoy escribiendo es el momento más feliz de mi vida. Porque estoy haciendo justo lo que deseo. Sin ninguna presión ni problema de nada. Mi realidad es que soy un escritor libre, que escribe al viento y que nunca publicará un libro, si no es que requiere un soporte impreso, a menos que cambie de opinión, que puede ser. En todo caso, lo que siento es que salgo de una burbuja ficticia para entrar de pleno en el mundo.
Una de las primeras consecuencias de este cambio es que hay que soltar cosas. El trabajo por ejemplo. Yo no puedo estar en dos tiempos al mismo tiempo. Estoy totalmente comprometido con mi tiempo, no puedo ocuparlo trabajando en lo que no quiero. Ni quiero entrar en el sistema. Para cobrar 200 euros tienes que pagar autónomos por valor de 250, luego haz una declaración del IVA, otra de la renta, paga el autobús, yo que se. No puedes. Legalmente claro, en este pésimo sistema que un patanatas ha inventado y todos por pereza hemos seguido. Cuanto más ganas, más atado estás al sistema, a los bancos, al coche, a la casa, a la relación de pareja, a los hijos… A los bancos sobre todo. Entiendes que tu vida consiste en pasarlo bien con tu familia o amigos, pero que el coste son 8 horas diarias de curro cinco días a la semana. Te queda un fin de semanita, que uno te lo bebes y otro te lo duermes. Estás en la mitad del podio, porque tienes trabajo, coche e hipoteca. Sueñas con ganar más y tener todo lo mismo pero más grande -lo que no se puede agrandar no se puede-, sueñas con que te enamoras de nuevo de tu mujer o de otra. Llegarás a ser más feliz. Entonces entiendes que depende de tí y te esfuerzas más en el trabajo, pero ya ves que tomará años. Puede que vayas escalando y mejorando tu nivel de vida, y te separes de los que tienen que asegurarse el salario, los que van justos de dinero o los que nunca han viajado a Nueva York.
Cuando después de mucho viaje y trabajo llegas a ese lugar, te pones las zapatillas y te dices: bueno, ha llegado la hora de disfrutar de mi libertad. Me la he ganado. Te pones tus pantuflas y zas. Enciendes la tele.
O sea. Has estado remando durante años para darle tu dinero a alguien y lo que recibes a cambio son anuncios y programas de entretenimiento. O sea, para entretenerte o tenerte distraído. Vas a pasarte el resto de tu vida haciendo zapping o, con suerte, despidiéndote de los lugares donde nunca estuviste. Te mueres y listo, me traigan otra gallina al gallinero. Te reemplazan. Puede que lo hagan antes, cogiéndote desprevenido. Hay tantas maneras como granjas.
Pero resulta que estamos de suerte. Seguimos siendo humanos. Tenemos un gran poder para cambiar las cosas y sólo tenemos que despertarlo. El sistema se ha asegurado de que ese poder permanezca oculto, anulado. Está tan bien montado, con una tecnología espiritual tan buena, que el sistema te va implementando en el cerebro desde niño una serie de mensajes, que previamente ya han aceptado tus papás y los papás de tus papás. Luego alimentan esos mensajes con publicidad, propaganda, etc.. No dejan de insultarte para que aspires a ser otra cosa de lo que eres. Para que no te aceptes como eres, para que no seas tú. En la medida que puedan tenerte deseando ser otro, no serás tú. Así de simple. Estarás como una marioneta en manos de las campañas de cremas para la vejez. Tú sigues esas corrientes o te resistes. Puedes ser de las presumidas o de las hippies que renuncian por despecho. En cualquier caso vas a favor o en contra, y eso en el lenguaje tirititero es pie arriba, pie abajo. No nos preguntamos a dónde nos lleva determinado ideal. Y sobre todo, quién nos lleva. La belleza es hermosa y valiosa. Pero viene un tipo corta un cacho que le parece bien y la etiqueta: cocacola. Eso no es belleza simplemente porque la tapa un logo. Entonces, ¿quién conduce el coche? Si lo conduces tú, márcate tus propios ideales y persíguelos. Si dejas que conduzca otro, ya puedes cerrar los ojos y dormir tranquilamente el resto del viaje.
Si es que no te despierta la sacudida de un terremoto. Porque la crisis arrecia y sirve para despertar a los dormidos. Sacarlos de sus casas, ponerse las pilas y cambiar el mundo en el que se han instalado. Y recuperar, de paso, su amor propio y libertad.
Rumores
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 17th, 2009
Oye un rumor como de volcán en su interior. Camina cabizbajo pensando que tiene algo malo y que pronto va a manifestarse. Al mismo tiempo siente el deseo de que el volcán entre en erupción y le deje bien limpias las amígdalas. Se debate entre contenerse y dejarse llevar. Sabe -porque lo aprendió en algún sitio- que los volcanes escupen fuego y se pregunta si su lengua lo resistirá. No hace mucho se quemó la punta con una sopa caliente.
En realidad quiere que suceda. Que se inicie la cuenta atrás y ya no se pueda detener. Quiere desprenderse de esta tensión como lo haría la manzana que se descuelga del árbol.
De pronto entiende que está resistiéndose y que sus dudas son un muro de rocas que detiene el avance del fuego. Cierra los ojos y se concentra en alguna grieta donde colocar una carga de dinamita. Provocarse una explosión tiene que doler, piensa, pero luego todo estará bien.
La mecha es larga y, en el transcurso de su breve vida, le concede tiempo para pensar. Hubiera preferido resolverlo de forma pacífica y amorosa. Hay tantas memorias abruptas y toscas en su interior como rocas en una cordillera. Mejores formas, suaves meandros en vez de esquinas, tallas hermosas contra accidentadas aristas. Tantas veces hubiera preferido ser rio a ser montaña.
En el último momento arranca la mecha e impide la explosión. Ya lo ha hecho otras veces. No cree que sea la mejor solución. El rumor sigue creciendo en dirección al rugido. Y él reza para no ser el obstáculo.
El eje de la rueda de la fortuna
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 12th, 2009
Un hámster corría sin cesar dentro de una rueda. Pero por más que corría y corría siempre estaba abajo.
“¿Cómo llegaré arriba”, se decía, “si esto se mueve tanto?”
Probó a tomarlo con calma pensando que “pasito a pasito se llega a la cima”. Tras varios días caminando por la rueda comprobó que no había subido ni un peldaño. Entonces, furioso, empezó a correr tan deprisa como pudo. Pero no subía. En cambio, la rueda giraba con tanta fuerza que llegó un momento en que era ella la que le hacía correr a él.
Con la lengua fuera, el hámster rendido se dejó caer y durante un par de vueltas supo lo que era alcanzar la cima.
Renovación total
Posted by Marcos Xalabarder in Diario de un escritor on March 12th, 2009

Voy a cambiar totalmente Pidemeuncuento.com. A partir de ahora será, sobre todo, mi blog de escritor. Aquí es que puedo verter mi corazón en forma de escritura. Libre.
De momento mantengo el nombre de la página (pidemeuncuento), porque está circulando por la red desde hace tiempo y porque le tengo un cariño, qué se yo. Pero ahora Pidemeuncuento será mucho más. Será mi portal de conexión directa con mis lectores. Bajo Wordpress se pueden implementar muchas tecnologías, servicios, etc… y creo que este canal me sirve.
Tengo muchas líneas lanzadas y no puedo seguirlas todas. Quiero publicar aqui algunos de los hilos que mi escritura está desenredando. Y seguiré escribiendo cuentos, claro, a quien me pida con interés. Un buen cuento es una eficiente medicina. O un alegrón envasado.
Mi arte es la escritura. Estoy en pleno crecimiento con ella. Es un don de Dios que me conecta cada vez más con el poder de la palabra. Y con mi poder. Es cuando uno se toma verdaderamente en serio que su poder se activa. La escritura es el arte (o el medio), pero mi verdadero poder es el amor. El amor incondicional por mis semejantes. Yo aspiro a morirme siendo todo amor. Y cuanto más me hago mayor y ‘maduro’, más claro lo tengo.
Lo que quiero decir es que, consciente de mi talento, si soy ‘escritor’ o no es lo de menos. Si tengo lectores o no es insignificante. Lo que importa es que pongo todo mi corazón al servicio de hacer de este mundo un lugar mejor. O de revelar lo maravilloso que es. A mí no me interesa la literatura porque sí. Me gusta el relato, la novela, el teatro… Pero ahora mismo sólo si sirve para algo. Para transformar el alma como mínimo. Traer la belleza y la sabiduría a este mundo sin parar. A mí no me interesa hablar de ninguna fantasía que no sea un camino para el alma. Ni novelas históricas ni cuentos ingeniosos para entretener algún intelecto engreído. Yo soy un narrador para personas que andan el camino del espíritu y del crecimiento. Un especialista si quieren.
Por eso Pidemeuncuento será la página vital de este escritor y su palabra. Al menos de momento.
Trabajo fijo no remunerado (autocuento)
Posted by Marcos Xalabarder in CuentosXpalabras on March 12th, 2009
Tengo un amigo que tenía un trabajo no remunerado. Escribía a cambio de nada. En terminos laborales, era un ‘Técnico Emisor de Palabras’. Por desgracia no era un puesto contemplado en la Seguridad Social ni existía una figura concreta que lo representara. Tampoco había gremios ni sindicatos a los que poder unirse por si cualquier cosa. No; era un puesto de trabajo solitario no remunerado. Aunque tenía numerosas ventajas.
Por ejemplo, siempre tenía vacaciones. Como no le pagaban no se sentía obligado tampoco a respetar la jornada y muchas veces hacía campana. Otra ventaja es que nadie le empleaba y nunca podrían despedirle. Era un trabajo fijo no remunerado.
Luego estaban las relaciones laborales, que eran ricas y variadas. No se limitaba a escribir palabras, sino que además las enviaba. Le escribía cuentos personalizados a la gente que se lo solicitaba. “Tan sólo deme unas cuantas de sus palabras”, les decía, y les devolvía de inmediato una historia corta como si fuera un retrato. La recompensa era enorme cuando le daban las gracias.
Era un trabajo de Relaciones Privadas no remunerado.Porque todos sus clientes, anónimos o no, Tenía toda clase de colegas, la mayoría pluriempleados, porque además de trabajar tenían empleos. La oficina era móvil y sólo necesitaba un lugar donde enchufarla. Era un trabajo móvil no remunerado.
También era un trabajo de cara al público
Sin embargo desde que empezó en este trabajo se ha ido quedando sin nada. “Por trabajar más de la cuenta me voy a quedar sin casa”, se decía preocupado. Tuvo que buscar algún medio de ingresar dinero y se ocupó de camarero. ‘Mira que emplear mi tiempo libre en esto’, pensaba al principio. Pero luego se dio cuenta de que el hobby tenía su encanto: cuanto más trataba con la gente más la conocía y luego eso redundaba en el éxito de su producción de palabras. Cada vez fabricaba palabras más buenas y variadas y comenzó a plantearse seriamente la expansión del negocio. “Necesito un socio”.
Pero por más que buscó no encontraba a nadie a quien le atrajera la oferta. “¿Pero cuánto pagan?”, decían siempre. “De acuerdo, pues”, se dijo cansado, “Fundaré una Sociedad Anónima”.
Al principio el negocio marchó bien: producía mucho y conseguía que sus cuentos tuvieran resonancia. Pero el éxito acabó con él. Para hacer frente a la creciente demanda de cuentos y ser riguroso con las entregas dejó de invertir tiempo en conseguir dinero y pronto se quedó sin nada. En un Consejo de urgencia se dijo “Presidente, me temo que tenemos que vender la oficina móvil”.
Por suerte, aunque sin medios, podía seguir trabajando. Encaminó el negocio hacia la importación / exportación: cambiaba cuentos escritos a mano por comida o alojamiento. Fue una época de economía inteligente y de supervivencia.
Un día uno de sus clientes habituales le dijo: “Oye, ¿por qué no los vendes en vez de regalarlos? Podrías pagarte la nómina”. “Lo había pensado”, dijo él, “Pero el trabajo consiste en regalarlos. Además, ¿quién va a querer pagar para que le escriban un cuento?”.
“Tú, por ejemplo. Tú has pagado siempre por tus cuentos”, respondió el amigo antes de volver a su tarea.
Era un trabajo caro no remunerado.
Aquel consejo le llevó a reconvertir la sociedad. Ubicó la actividad de regalar cuentos en una Fundación con el nombre de la Sociedad y dedicó el resto de los recursos humanos a los concursos literarios y al periodismo.
Ahora mismo está haciendo una inversión en un Mercado de Valores. Le deseo suerte.


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